Sonia Chammah

Qué difícil verbalizar la conexión que se siente con la música desde que los sentidos son interpelados por primera vez con ese acorde que seguramente jamás se olvide o con ese grunge súper potente que te descoloca de tu tiempo y de tu espacio en un viaje a años luz imposible de detener. A los 14 años comenzó a experimentar con la guitarra y a los 19 formó su primera banda por pura diversión, como un pasatiempo más.
Tardó bastante en entender por qué la música la perseguía y siempre formaba parte de su vida en Buenos Aires, en alguna ciudad sueca o española o en la inmensa Nueva York. Fundamentalista y amiga íntima de los Ramones, inició su carrera musical desarrollando un estilo multifacético que va y viene entre la docilidad del pop, el costado salvaje del punk y el rock en todas sus formas.
En el episodio de hoy charlamos con Sonia Chammah, una artista que se la juega desde el principio por lo que quiere y sabe ir al frente con actitud punk, borcegos y pura pasión.

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Momentos destacados de la charla

Yo me volví muy cruda, les pido disculpas. Les voy a decir la verdad: no tengo ganas de chuparle el culo a nadie. Ya está. Ya estoy tocando, hago mis producciones… Y bueno: no le chuparé el culo a nadie y no estaré en tal festival. Una vez, mi gran amigo Leo de Cecco, porque yo quiero estar en tal festival, me dice ‘Para qué? Para que te pongan a las 3 de la tarde, cuando barre el tipo que abre? Es peor!’ Y tiene razón. Entonces, la verdad es que lo que conseguí, lo conseguí por lo que soy.

Miren lo que pensaba en ese momento: decía ‘por qué no nací hombre, porque quiero ser músico’. Así pensaba cuando tenía 10 años. Yo quería ser músico y entendía que ser músico era ser hombre. Es fuerte, pero soy sincera. La verdad es que lo asocié con eso. Después, con el tiempo, empezaron a aparecer muchas más mujeres y entendí que las mujeres también podían cantar.

Tuve otros problemas. Por ejemplo, si sos mujer el sonidista te trata de pelotudo. No… le paré el carro. Pero sí me pasó con productores. Me dijeron (te hablo de un sello importante): ‘las mujeres en Argentina no tienen éxito’. ¿Por qué? ‘Porque no. La gente no escucha mujeres’. Yo no lo podía creer lo que me estaban diciendo. Y después escuché a otro, de los que todo el mundo va a sus fiestas, escuché decir ‘porque los chabones traen minitas, y las minitas no traen a los chabones’. Así, textual. Entonces, a mí me cerraron la puerta un millón de veces. Y yo, ¿sabés qué dije? Si la puerta no me la abren, me fabrico una puerta y me la abro yo.