Chau Soda

Que no se bancaban, que se odiaban, que los celos, que los egos… muchas son las teorías que giran en torno a esa despedida. La realidad era que la relación se había erosionado, y eso no sólo los afectaba en lo personal, también dentro del estudio. En este capítulo vamos a hablar sobre una de las separaciones más trascendentes de la historia del rock. El final de Soda. ¡Subite a esta nueva vuelta por el universo!

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Vuelta por el universo es un podcast producido por Tatiana Scorciapino para Rock.com.ar con un recorrido por la trayectoria de Gustavo Cerati.

Transcripción

En la vida nada es para siempre, y cuánto sabe Cerati de eso ¿no?. En este capítulo vamos a hablar sobre una de las separaciones más trascendentes de la historia del rock. El final de Soda. ¡Subite a esta nueva vuelta por el universo!

Que no se bancaban, que se odiaban, que los celos, que los egos… muchas son las teorías que giran en torno a la separación de Soda Stereo. La realidad era que la relación se había erosionado, y eso no sólo los afectaba en lo personal, también dentro del estudio.

Gustavo Cerati: La decisión de ‘no va más’, es algo que no surge de un día para el otro, si no que es todo un proceso que nos ha costado mucho interiormente a cada uno. Hablando por mi mismo, realmente creo que en los últimos tres o cuatro años, esto podría haber ocurrido en cualquier momento… cuando uno siente que una bomba está por explotar… Las relaciones ya no están bien, porque hay un cansancio que no se condice con lo que el grupo debería supuestamente producir. Y básicamente en lo que a mi respecta creo que además de cierto deterioro en las relaciones, porque bueno, son 14/15 años, todos vamos cambiando, aparecen otras prioridades, uno se aburre realmente de hacer la misma cosa… Creo que artísticamente yo sentía que la cosa estaba agotada, estaba planteada. y que me sentí orgulloso de todo lo que viví en ese momento, pero sentía por primera vez en este último tiempo, la sensación de un futuro mucho más incierto, sin el entusiasmo. Y por otro lado, otras cosas ajenas al grupo, empezaban a entusiasmarme mucho más.

Desde hacía un tiempo, los seguidores de la banda sospechaban que el trío iba a separarse. Gustavo había decidido hacer un parate por el nacimiento de Lisa, su segunda hija, y en el mientras tanto, lanzó Plan V, un proyecto paralelo de música electrónica, integrado por Andrés Bucci, Guillermo Ugarte y Christian Powditch. Las sospechas se estaban confirmando: era el principio del fin.
Finalmente, después de un sinfín de rumores, en mayo de 1997, Cerati publica una carta en el suplemento SÍ del Diario Clarín, en la que confirma lo esperable: la disolución de Soda Stereo.

La cosa ya no daba para más. Gustavo viajó a Londres para finalizar la grabación del disco de una cantante chilena a la que estaba produciendo; a 12.000km de distancia, Charly y Zeta mantuvieron un perfil bajo, y se negaron a hablar con la prensa. La relación estaba completamente quebrada, pero Alberti los convenció de hacer una última gira, a la que
Cerati accedió con la condición de no hacer de cada show un ritual de despedida. Y así fue.

Sólo fueron 6 fechas: tres en méxico, una en Venezuela, una en Chile y el gran final: el 20 de septiembre de 1997 en el Estadio de River, en Buenos Aires. La ciudad de la furia que los vio crecer.
Fue un show multitudinario, alrededor de 70.000 personas los vieron vibrar en lo que sería, hasta ese momento, la última vez.

Avant Press, Santos Inocentes y Tumbas fueron los teloneros, encargados de acompañar y preparar al público para lo que se venía. Y por fin, a las 22.35, esa banda de pibes con pelos parados sostenidos con jabón, que dio sus primeros pasos cuando la democracia argentina todavía tambaleaba, se subió al escenario y puso el broche de oro a sus 15 años de trayectoria.

Zeta Bosio: ¡Cómo se agrandó la familia!

Gustavo Cerati: ¡Llegó la hora, el minuto, el segundo, el instante! Supongo que tienen sed. ¡Soda Stereo, Buenos Aires, Argentina!

Los acordes de ‘La Ciudad de la Furia’ arrancaron y un sostenido coro de ‘Soda no se va’ los acompañó como anuncio de lo que estaba por pasar: un recital histórico.

Les siguieron El Rito, Hombre al agua, En séptimo día, Canción animal y otros 27 temas que repasaron la vida del trío, su público y una época que nadie podrá olvidar.

Los Soda no estuvieron solos en el escenario. Andrea Álvarez se sumó en “Lo que sangra”, el tecladista Tweety González y los multiinstrumentistas Axel Krygier y Alejandro Terán también participaron como invitados. Estuvieron presentes quienes fueron integrantes de otras épocas de la banda, como Richard Coleman en “Sobredosis de TV”, Daniel Sais en “Corazón delator” y el Zorrito Von Quintiero en “Persiana americana”. Pasaron Primavera 0 y Cae el Sol. El momento del gran final estaba llegando.

Después de casi tres horas de recital, Gustavo cerró con una de las frases más recordadas de la historia del rock local, emocionando no sólo al público, si no también a quienes los acompañaron detrás del escenario.

Con esos acordes finales terminamos acá este episodio, producido por Tatiana Scorciapino. Mi nombre es Diego y como siempre, te invitamos a que nos encuentres en Spotify, Itunes, Apple Podcast, en rock.com.ar o quién te dice, dando alguna vuelta por el universo. ¡Nos escuchamos en la próxima, chau!

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