Los Redonditos de Cerati

El fanatismo, la pasión, los egos y la argentinidad son factores que se complotan para crear rivalidades. En el capítulo de hoy, el periodista Bruno Larocca nos acompaña para analizar la mal llamada futbolización del rock argentino, con el superclásico Soda Stereo vs. Patricio Rey.

Descargar episodio #16
Suscribite al podcast: Apple Podcast / Google Podcast / RSS / Spotify
Escuchar todos los episodios de este podcast

Vuelta por el universo es un podcast producido por Tatiana Scorciapino para Rock.com.ar con un recorrido por la trayectoria de Gustavo Cerati.

Transcripción

El fanatismo y la pasión son factores compatibles para crear rivalidades. La fórmula es fácil: 50 gramos de bandas, más 40 gramos de ego y unos 10 gramos de argentinidad bastan para enemistar y partir a una sociedad en dos. En el capítulo de hoy analizamos el superclásico del rock: Soda Stereo vs. Patricio Rey.

Antes de salir a la cancha, te recordamos que podés escuchar éste y todos nuestros podcast en Spotify, ITunes y, por supuesto, Rock.com.ar. Ahora sí, pitazo inicial: arranca el partido.

Con la prohibición de la música en inglés durante la Guerra de Malvinas en 1982, las bandas argentinas empezaron a tener más presencia en radios, y por lo tanto, popularidad. Esa masividad de públicos proponía, paradójicamente, una lógica en la que los modernos y los clásicos, los de Zona Norte y el Conurbano, los New Romantics y los Rollingas, no sólo tenían un grupo de referencia, si no también un enemigo a quien batallar.

Bruno Larocca: La rivalidad entre entre Soda Stereo y Los Redondos que se dio a finales de los 80, tiene que ver un poco con la herencia que reciben Los Redondos, también de aquella época, de lo que pasó con Sumo, de la disolución de la banda después de la muerte de Luca. Incluso Gustavo Cerati en un momento en unas entrevistas él reconoce que la rivalidad de Soda no era con Los Redondos, si no con Sumo. Tenía que ver más con Luca y la propuesta de Sumo que con Los Redondos.

El que habla es Bruno Larocca, editor de la Revista Mavirock, periodista de la Rolling Stone, conductor del programa radial y del podcast La Palabra Despierta.

Bruno Larocca: Después de la muerte de Luca, Los Redondos heredan gran parte de ese público que tenía Sumo, y se empieza a notar más que nada en el público, con los cantos que tenían en el medio de los recitales, donde en medio de los shows de Soda Stereo se cantaba contra el Indio, y en los de Los Redondos, contra Cerati. Creo que la rivalidad viene más que nada por ese lado, arranca por el público y tiene que ver con la disolución de Sumo.

Las diferencias de estilos, no sólo musicales, eran más que evidentes y eso tiraba más leña al fuego:

Bruno Larocca: Los Redondos, a diferencia de Soda Stereo, la rivalidad se da más por oposición. Los Redondos era un rock de oposición al rock que tenía que ver con las limusinas, con el maquillaje, con toda búsqueda estética, no solamente musical, y de producción que no compartían. Dentro de esa búsqueda estética tan opositora que tenían Los Redondos a un montón de grupos, Soda Stereo era la cabeza de todo eso. Era la banda más popular del rock argentino, que incluso ya se empezaba a expandir por Latinoamérica, y Los Redondos tenían una búsqueda totalmente distinta. En esa búsqueda distinta, también en lo musical empieza a juntar un público que era característico de la época, que no tenía la tolerancia que puede existir hoy en un festival, donde pueden convivir diferentes géneros musicales. Acá estamos hablando de rock, del mismo estilo musical, pero existía la rivalidad y la búsqueda del público de Los Redondos, que era un público que venía mayoritariamente del conurbano o las clases proletarias, no tenía nada que ver con la del público de Soda Stereo que quizás era un público de clases medias a altas.

Las propuestas de las bandas representaban dos extremos opuestos, que comenzaron a sacar algunas chispas:

Bruno Larocca: Por un lado, en los 80, estamos hablando de un rock que viene con los coletazos de la última dictadura militar y se propone junto con Virus, Soda Stereo y otras bandas, la propuesta de bailar y divertirse. Hasta ese momento, el rock era para ver sentado o para seguir parado en tu lugar. Y las bandas como Virus y Soda Stereo les plantea a los jóvenes ‘vamos a salir a bailar y divertirnos’. La música que hicieron los redondos, no era una música divertida que proponía al baile. Las letras de sus canciones son tristes, más tangueras, nostálgicas, que tenían que ver más con lo político y social, no solamente lo que pasaba en argentina, sino también global, como en el caso de Oktubre. Y Soda representaba otra cuestión totalmente distinta. Se da ese ida y vuelta que tiene que ver cuando Soda quería estar en La Cúpula y el Indio le pregunta ¿cuánto vale ser la banda nueva?

Fiel a su estilo, Gustavo evitó confrontar.

Gustavo Cerati: creo que lo que más me ha molestado, es tener que contestar la misma pregunta todo el tiempo, con relación a si los Redondos o Soda Stereo.. Me resulta tan cansador, porque parece ser una cosa que pasa por un lugar donde yo no logro entrar. Definitivamente, la razón por la que estoy haciendo música muy poco tiene que ver con ser antagónico con algo. Aunque tengo que reconocer que a veces hay que ponernos en esos lugares. De alguna manera, Soda Stereo cuando surgió era una respuesta a esa música que se escuchaba en ese momento.

Bruno Larocca: Quizás no era puntualmente a Soda Stereo, también había un montón de bandas del palo de Soda que se maquillaban o salían con lentejuelas. El propio Charly llegó en limusina rosa a Ferro. A todo ese tipo de cosas, los redondos de algunas forma de plantearon, no directamente ser opositores de charly garcía o Soda Stereo, pero sí se diferenciaban en la lírica, la estética, el mensaje pasaba por otro lado. Más que rivales, eran opositores a todo ese rock, está más que claro en las letras y en la estética que tenía cada banda.

Buena diferencia marca Bruno: más que rivales, opositores. Un matiz que claramente los medios de la época pasaron por alto. Por el contrario: remarcaban las diferencias y las manejaron a su favor:

Bruno Larocca: La prensa de alguna forma, siempre trató de construir un River- Boca, en lo que tiene que ver con el rock y la música. Una vez hablando con Billy Bond, le pregunté: che, vos sos amigo de Ripoll, el director de la revista Pelo, ¿no te jode que en todas las notas te señale como el gordito del rock? No, porque yo lo conocí a Ripoll, y en aquella época, lo que fomentaban era el River – Boca para vender. A los medios les convenía que existiera esa dicotomía entre las bandas de rock.

Aunque a veces no lo parezca, los músicos son humanos. Y como tales, los sentimientos que afloran no son muy distintos a los del resto de los mortales:

Bruno Larocca: Todos los músicos tienen celos, envidia. Eso existe en todos los ambientes, y también en el musical. Cuando a uno le va bien, el otro que está abajo lo mira con cierto deseo por lo que está pasando. En una nota que le hice a Zeta Bosio y le pregunté por esta rivalidad, me contó que en la interna de Soda les daba un poco por las pelotas que ellos invertían un montón de plata en escenografía y los redondos, llevando la misma cantidad de gente, para los shows no invertían un mango en esa parte. Entonces hablaban y decían ‘mirá estos tipos, no invierten en vestuario, no invierten en producción, no invierten en escenografía y el show les rinde de la misma manera que nos rinde a nosotros, que movemos todo una infraestructura grandísima. Así que eso también se daba, esa especie de rivalidad interna, incluso sin expresarlo a través de los medios, pero a estos de alguna forma siempre les convenía que existiera esa rivalidad entre bandas y músicos, para vender revistas, programas de radio, de televisión.

La efervescencia de la juventud y la argentinidad al palo: sin dudas, los capitanes de este superclásico.

Bruno Larocca: Tiene que ver con lo pasional. Con la pasión que tenemos los argentinos. Muchas veces acá nos vamos a los extremos. O somos fanáticos o no nos gusta y Soda Stereo, los Redondos y muchas otras bandas generaron eso, un público muy pasional, como en la política o en el fútbol. Es algo que tenemos como sociedad, que va más allá de Soda Stereo, del indio Solari o Cerati. Creo que los argentinos somos pasionales y lo somos en todo. Es todo blanco o negro. Y lo que nos gusta, nos gusta con pasión. De ahí vienen esos cánticos que hablan de que se muera el otro. Y que también, ese público que seguía a Soda y los Redondos en esa época, cantaba en contra de la otra, porque sentía que el progreso de la banda que seguía, era también un progreso propio. Ese público que lo empezaba a seguir en los primeros bares a Soda o lo Redondos, llegar a Obras era también como un logro y un premio no sólo para la banda, si no también para ellos mismos por haber bancado a la banda y haberlos seguido en esos primeros pub donde iban 30 personas.

Bruno Larocca: Creo que no existió la rivalidad entre el Indio Solari y Gustavo Cerati. Nunca se conocieron ni tuvieron la oportunidad de hablar, si no creo que hubiesen sido más cercanos de lo que uno se puede llegar a imaginar, en cuanto a lo musical.

El ACV de Gustavo cambió las cosas. Escuchalo al Indio referirse al tema, en una entrevista con la revista La Garganta Poderosa, en 2011.

Indio Solari: A uno le pasa con los colegas cosas extrañas. Casos como el de Gustavo debe haber un montón. A mí, lo que me jode de Luca que se murió, la puta que lo parió, no es tanto eso, porque él es dueño de su vida y de su muerte, sino que me perdí de todas las canciones que pudo haber hecho. Que lo mataran a John Lennon, bueno, matan a un montón de gente todos los días. A mí lo que no me gusta es que me perdí de todo lo que podría haber hecho John Lennon, que yo lo extraño. Y me pasa lo mismo con Gustavo. Yo tengo mucho respeto por la obra de Gustavo. No teníamos la misma tarjeta, pero es uno de los mejores músicos que ha habido en la cultura rock acá, de los más prolijos, de los más trabajadores, más meticulosos. Y yo respeto eso porque trato de hacer lo mismo con mi trabajo. La famosa rivalidad, en mi caso nunca existió. Y supongo que en el caso de él tampoco existió nunca, jamás. Me ha pasado con otros músicos, pero no con él.

Por su parte, Skay también dejó de lado la polémica, y en más de una oportunidad.

Skay: Quiero aprovechar esta circunstancia para mandarle un gran cariño a Gustavo. Es un momento difícil, me apena mucho y me quiero sumar a todos los que le tiran buena energía. Así que Gustavo: vamos para arriba!

También en esta entrevista con Bebe Contempomi en Mega.

Skay: De movida, esa especie de guerra absurda que se ha hecho desde los medios, desde un par de fanáticos locos… yo nunca me la creí, para mí nunca fue así. Al contrario: siempre los consideré muy buenos músicos. Me he cruzado con Charly varias veces en el Stud Free Pub, teníamos amigos en común… Así que de alguna manera venir a demostrar que todo eso era nada más que una pavada me parece que viene bien.

Luego de la muerte de Gustavo el Indio le escribió una carta de despedida en la cual, además de expresar su admiración, lograba de una vez por todas, cerrar esa grieta que había comenzado hacía más de 25 años.

Gustavo Cerati: tengo que reconocer que de los redondos no conozco mucho, por alguna razón que tiene que ver con lo social o con la supuesta contraposición de lo que es una banda preestablecida y aquella que pregó en una situación independiente, como una especie de contrariedad, aparente, en esa música tal cosa no tiene mucho sentido, pero desde el punto de vista futbolístico que tan fuerte es en este país y también en el mundo, me hizo prestarle atención a una banda que no reviste mucho interés musical para mi.

Y así, se nos termina el capítulo de hoy. Buscalo a Bruno Larocca en redes sociales, rastreá sus notas en varios medios periodísticos y escuchá sus programas, porque siempre consigue testimonios que te dejan pensando. Nos despedimos: soy Diego, la producción y entrevistas son de Tatiana Scorciapino. Seguinos en spotify, buscanos en Rock.com.ar y nos vemos en la próxima vuelta por el universo. ¡Chau!

Bruno Larocca: Incluso sobre el final, me parece que entre “Dynamo” y “Último bondi a Finisterre” se han acercado mucho las propuestas de las bandas en lo musical. Se han acercado mucho más de lo que fue en el principio las búsquedas y los resultados musicales de los dos grupos. Martín Carrizo, que trabajó con el Indio Solari y con Cerati decía que algunos temas de Los Redondos podrían ser tranquilamente de Soda. “La murga de la virgencita” decía que tranquilamente Soda Stereo incluya en “Dynamo”.

Scroll to top