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Un delirio al andar: Lucy Patané en CC Richards

Con entradas agotadas, Lucy Patané presentó su primer disco solista en Buenos Aires. Acompañada de su banda y con artistas invitados para la ocasión, entregó un show demoledor. Corriendo la voz estuvo presente y te invita a revivirlo.

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Marina Fages y sus bandas eternas: aquelarre mágico en Niceto Club

En la presentación de su disco Épica y fantástica, Niceto Club vivió una fiesta sin fisuras. En un show repleto de invitades y con una puesta cuidadísima, Fages entregó una mezcla conmovedora de rock, fantasía y amistad.

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Lucy Patané: la arquitecta en su laberinto

Lucy Patané es, sin lugar a dudas, un nombre de referencia dentro de la escena local del nuevo milenio. Pieza clave de innumerables proyectos, la joven veterana del under acaba de lanzar su primer disco. Con el LP todavía caliente y previo a los conciertos de presentación, Corriendo la voz entrevistó a la artista de múltiples rostros.

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Un viaje místico con Marina Fages

Pocas veces el nombre de un álbum estuvo tan bien puesto. Épicas y fantásticas son las 11 canciones que Marina Fages presentó el último viernes en lo que significó su tercer disco como solista. Con colaboraciones de la talla de Marilina Bertoldi, Benito Cerati, Fernando Samalea, Lucy Patané y Fernando Kabusacki, Épica & Fantástica es un viaje musical en donde la magia y la realidad llevan a Fages a un punto de consolidación y maduración dentro de nuestro rock nacional. Read More

Novedades: lo que nos dejó diciembre y lo que vendrá

Por: Leonela Esteve y Blas Martín

 

Una vez más, Corriendo La Voz te acerca los últimos lanzamientos musicales del mes que termina para que no le metas un F5 a las listas de tu reproductor favorito. Videoclips y singles para cerrar un año intenso de producción musical y adelantando lo que serán las primeras novedades del año entrante. Pará la oreja y dale play.

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#Fotogaleria Marilina Bertoldi en Niceto

Marilina Bertoldi presentó Prender un Fuego, su más reciente material discográfico, en un Niceto Club explotado de gente.

Las encargadas de abrir la noche fueron HTLM, el proyecto musical de la artista visual Marina Saporitti, y Marina Fages con su banda.

¡Acá todas las fotos!

#Fotogaleria Fages, Translúcido y Poseidótica: La Dinastía Nocturna en Niceto

La fiesta organizada por Poseidótica contó con una fuerza arrasadora. La banda de rock-progresivo instrumental cerró una fecha intensa que incluyó las presentaciones de Marina Fages y Translúcido. Con diversas texturas, Niceto vivió una noche de puro rock y Corriendo la voz estuvo ahí. Te invitamos a revivirla.

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Mono Fontana, Yoshitake Expe y un supergrupo de música en tiempo real

A las nueve en punto, la prueba de sonido había terminado. Un hombre delgado y con el cabello lacio cayendo largo a los costados, permanece en el escenario con la sala vacía repitiendo mantras con su guitarra. Un cronista se acerca y saluda amablemente. El oriental responde con un saludo cordial. “Yoshitake” dice, y sonríe mientras extiende su mano para el suave apretón protocolar.

El guitarrista japonés Yoshitake Expe se encuentra cerrando una larga serie de conciertos que lo hizo girar por países de Latinoamérica y varias provincias argentinas llevando su proyecto de música experimental que lo tiene como referente de la escena nipona. La fecha en El Emergente de Almagro no iba a ser simplemente una más de esa gira: el cartel promocional acumulaba una serie de apellidos que incluía músicos de larga trayectoria y reconocimiento: ahí brillaba el nombre de Juan Carlos “Mono” Fontana, uno de los tecladistas que acompañó a Luis Alberto Spinetta tanto en Spinetta Jade como en trabajos solistas. Aparecían también en cartel Sergio Verdinelli y Fernando Samalea, el primero parte de la última banda de Spinetta, el segundo integrante estable de los músicos que acompañan a  Charly García. Hay historia ahí, y hay largo recorrido en otros nombres célebres si rastreamos los itinerarios de César Franov o Fernando Kabusacki. Este último, responsable del contacto Buenos Aires – Osaka, cuna del japonés Yoshitake. Todo estaba dado para que la noche del 24, con piernas cansadas de marchar horas antes, no sea una noche más.

El concierto arrancó con un set de Yoshitake Expe. Sentado en un pequeño sillón, encorvado sobre sus guitarras y sus pedales, Yoshi desplegó tramas sonoras que transportaban a las almas fuera del lugar. Ese era el efecto innegable del ideario musical del japonés: su “guitarra espacial”, que combina cuerdas con looperas, efectos y samplers, produce capas y capas de sonidos que se suman y forman paisajes que mezclan lo electrónico con lo tradicional de lo que conocemos de la música oriental. Yoshitake graba un loop, desconecta su guitarra eléctrica y conecta la acústica; se encorva aún más y corrige el seteo de uno de sus pedales, estira su pié hacia un lado y comienza a marcar el paso con un bombo sampleado, minutos después vuelve a cambiar de guitarra. Pasó casi una hora y Yoshitake apenas dejó unos segundos de silencio para el aplauso contenido del público, envuelto también en su propio trance, la mayoría sentados en el piso, como si algo faltara para generar el vuelo intimista. Llegando al fin de su solo set, cuando sonaban algunas armonías que en pleno vuelo remitían los colchones de Sujatovich al inicio de Alma de Diamante (para agregar más spinettismo a todo aquello), nadie hubiera creído que habían pasado 50 minutos desde que el oriundo de Osaka activó la magia de la noche del Emergente.

Lo siguiente fue otro tipo de viaje. “Mono” Fontana, que además de sus colaboraciones con el Flaco (finalizadas por el temor del Mono a los aviones), viene de grabar un disco en dúo con Florencia Ruiz (Parte, 2016), se acomodó en el lado opuesto al que había ocupado Yoshitake. Escuchar al Mono eriza la piel y transporta: los tiempos de Jade, que explotan en las sensibilidades que se formaron al calor de esas teclas, a remembranzas del hogar, de algún momento en que nos sentimos bien y que por entenderlo lejano ahora nos trae un poco de melancolía. El clima se interrumpió apenas por una falla técnica (que se repetiría bruscamente algunas ocasiones más), pero el Mono, inmutable, se despachó con un set corto, pero inolvidable. El cierre coronó todo aquello con la voz que llegó del más allá de Luis Alberto, que junto con las teclas de Fontana cerraron esa pieza inédita, sin nombre, pero de una existencia infinita.

“Para que vean la diferencia, el papel que nosotros usamos para secar la milanesa, los orientales lo usan para corroborar que los alimentos no tengan aceite”, sentenció Fontana, como un reconocimiento a Yoshitake y la cultura que trajo entre sus barbas finas y largas. Instantes después, el supergrupo estaba formado para dar rienda suelta a un set de improvisación: no habría hits para corear, sino “música en tiempo real” como gritó desde el público Mene Savasta, otra de gran recorrido en el under, vieja colaboradora y amiga de Marina Fages. El Mono estaba ahora acompañado. Las miradas entre Samalea y Verdinelli se encontraban con frecuencia: a veces parecían espejados, pero al instante cada uno destellaba con autonomía del otro; Samalea, como de costumbre, iba y venía de su spot: ahora de pié, ahora en sentado en el piso, de nuevo parado y al lugar. Las puntas están aseguradas: hacia atrás César Franov dice presente en bajo a un lado de Samalea y en el otro extremo, Kabusacki alternaba las cuerdas con su viejo conocido Yoshitake, que ya había recuperado su lugar sentado en la comodidad de su living de pedales. Entrando y saliendo, la guerrera élfica y responsable de aquella cumbre, Marina Fages, aportando su voz al impro-set, que de a ratos acaricia y luego cachetea con fraseos desgarrados, entre danzas que hacían sacudir sus mechas turquesa.

Hubo historia y actualidad en el escenario del Emergente. No sólo porque encontramos apellidos que resuenan hace más de 30 años en la escena local, y otros que inyectan sangre nueva en el siglo XXI, sino porque hay vigencia y hay voluntad de tender puentes generacionales que generen nuevos movimientos tectónicos en la música. Fontana grabando con Florencia Ruiz y reconociendo a Marina Fages por ser la artífice de la magia de esa noche (en su faceta de productora vía el colectivo de improvisación MARDER); Samalea girando por Latinoamérica en el Mototour que fabricaron con Fages y encontrándose por estos días con Viejas Locas para dar vida a nuevos trabajos. Y la lista se agranda con sólo horadar un poco más en el presente de cada uno de los que conformaron ese ensamble que fue más que la suma de las partes, fue cuerpo único y contundente, prolijidad y vuelo, historia y presente. La ovación final se fundió con la lluvia, que aguardaba agazapada el final del show para dejarse caer sobre las calles de Almagro y el resto de la Capital.

#Música Festival Yolanda en el Matienzo: indie explícito

El ciclo de recitales organizado por el sello independiente Yolanda volvió a entregar un muestreo de lo más potente de su catálogo musical. Un line-up que fue creciendo en intensidad con el paso de las horas y el recambio de artistas. Variedad de sonidos y condimentos en el escenario y un final explosivo en el Club Cultural Matienzo.

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