Gabriela Krause

#Entrevista Acorazado Potemkin: una burbuja en el tiempo

Llueve. Acorazado Potemkin se estará presentando el próximo 10 de agosto en Niceto Club luego de una pausa de shows en Capital Federal. Con este motivo, y para calmar la manija, organizaron un encuentro entre la banda y el público en Niceto Bar el viernes 22 de junio. Corriendo La Voz estuvo ahí, y en esa esquina musical, con una lluvia intermitente, gente con vasos y charlas nocturnas, conversamos un poco con los integrantes de este power trío tan poco convencional, conformado por Juan Pablo Fernández, Luciano EsainFederico Ghazarossian.

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#BIFE Una lucha encarnizada contra los prejuicios

BIFE se define como un power dúo, definición a la que hacen honor no sólo a la fuerza que esgrimen sus melodías sino al poder abrumante de sus letras, sus constantes denuncias, su manera de copar el panorama de una música hegemonizada y convertirla en algo para todes. Read More

[Playlist] Musicalizando el post #13J

Con la media sanción de la Ley de interrupción de embarazo voluntaria y a la espera de su debate en la Cámara de Senadores de la Nación, para calmar la ansiedad, siempre es buena la música. Con la convicción de que el aborto legal, seguro y gratuito va a ser ley,  continuamos con el recorrido por canciones a favor del mismo que nos motivan a seguir luchando. Read More

#MujeresEnElRock El lado oscuro de The great gig in the sky

“Piensa en la muerte o en algo horrible y canta”, le pidió David Gilmour, sin demasiadas especificaciones, en nombre de quienes, liderados por Roger Waters, pretendían revolucionar la escena del rock internacional. Clare Torry lo entendió a la perfección y nos dejó un legado inigualable: The great gig in the sky, una de las piezas más emocionantes de la gran obra que es Dark side of the moon. ¿Qué hay detrás de esta mujer, que aún hoy conocemos como una voz sin rostro, oculta detrás del gigante Pink Floyd?

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#MujeresEnElRock Peperina: la mujer que no debía criticar

Según Peperina, la mítica canción de Serú Girán que vio la luz en 1981, Patricia Perea fue una periodista que, despechada, vomitó una dura crítica contra la banda a partir del show que los músicos dieron en octubre de 1979 en el Club Municipal de Alta Córdoba. La crónica pudo leerse en la revista Expreso Imaginario y los artistas atribuyeron que estas duras palabras fueron el desprendimiento de un resentimiento acumulado por parte de la redactora, quien había salido con su manager, Daniel Grinbank, y la relación terminó mal. Al menos, esa fue la visión de Charly García. Pero detrás de esta versión, ¿hay realidad, rencor, o la bronca de un músico que no puede soportar la crítica descarnada de una periodista que se anima a la mordacidad siendo mujer? 

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Una noche de #Suerte con la Murga 5 pal peso

El viernes 13 de Octubre presentó, ante un Teatro Cervantes lleno, la Murga 5 Pal Peso su cuarto espectáculo, “Suerte!”. Oriundos de Quilmes, locales en Quilmes, nos dejaron un montón de sensaciones para procesar y recordar. En esta crónica repasamos lo que la velada nos dejó.

El panorama promete. La noche, después de unos días de frío, es cálida y acogedora. Los negocios comienzan a bajar las persianas y se puede entrever que, a partir de ahora, toda la energía de la peatonal quilmeña se concentra en el Teatro Cervantes. La gente espera la apertura de las puertas y, de paso, juega, a ver si gana algún premio en la ruleta que se dispuso para esa especie de lobby. Sí, dije especie. La 5, hasta acá, está de suerte.

Un coro soberbio rompe el silencio de la noche. Es la presentación de Suerte!, el espectáculo 2017 de la murga quilmeña. El cuarto espectáculo, que se hizo esperar, ha llegado; la Gran Noche, con mayúsculas, nos encuentra preparados para ver la novedad. Somos, al menos por hoy, sus aliados y espectadores de, hasta ahora, el show más maduro de la historia de esta banda de gente. 

Para tener suerte hay que apostar

El que no arriesga no gana, qué cliché. Parece que he caído por fin en los lugares comunes. Vaya logro. Pero es verdad, al menos por esta noche. El que no arriesga, no gana y la 5 está arriesgando a lo grande. Ésta es su gran apuesta. El espectáculo, desde su planteamiento, está plagado de riesgos. Para empezar, son una murga de estilo uruguayo que está rebelándose contra las costumbres carnavalescas, probablemente no para hacerle frente al carnaval, su edén, sino para reinventar el estilo también recordando sus raíces culturales, que son otras. Presentar el espectáculo en octubre y no en febrero es la primera apuesta jugada, con las fichas bien dispuestas. La segunda apuesta viene con la tremenda puesta en escena, la más imponente hasta ahora, desde una marquesina con el nombre del espectáculo y llena de luces, hasta el maquillaje y los trajes. También está el tema de la fecha. A los supersticiosos les podrá parecer una locura dejar al azar de un viernes 13 la concreción de tantos meses de trabajo. No vamos a negar que es un toque poético…

Y la gran apuesta: el azar signando todos los movimientos de lo que viene a continuación. Porque nos enteramos, ahora, estamos asistiendo a un programa de televisión llamado Suerte, donde estará la murga jugando una especie de ruleta parecida a la de la puerta, pero con los nombres de sus canciones. Dadas las cosas, la única certeza que tienen los chicos es que cantarán, pero no sabe cuándo cantará qué, ni qué cuplé tocará en cada turno.

Al mal tiempo, buena cara y recuerden… este programa trae suerte

Luego de la Presentación, primer tema que retoma la relación de la murga con el carnaval, su vuelta a escenas, y de una especie de canción breve, presentación del programa, comienza el contenido. El conductor nos explica cómo será la metodología de la noche que nos espera, suena la cortina musical. Suben los invitados al escenario, y gira por primera vez la rueda, en una danza de la fortuna que irá determinando lo que nos toque escuchar.

Si las cosas fueran dadas de otra manera, tal vez no sería necesario repasar la lista de temas. Pero teniendo en cuenta que este show no será siempre igual y que mucho del contenido es digno de mención, nos adentraremos en el pequeño universo en que se ha convertido, por esta noche, el teatro Cervantes.

“Peligroso es que hoy en día con 14 se lo considere inimputable”

La ruleta ha hablado. El primer tópico son los prejuicios. La murga nos canta en la cara un montón de cosas que importan. En este caso, lo que están tocando es la cuestión del prejuicio, pero como una mirada aumentada a través de una lupa de lo que pasa con la niñez y la inseguridad, esa excusa de las clases media y alta para pedir la baja de edad de punibilidad. Es éste el primer mensaje fundamental que nos traen. A través del humor y de las bajadas serias, nos interpelan. Nos dicen: ¿cómo va a ser peligroso un niño? Redoblan: ¿no les parece que si ese niño es un peligro, los adultos que conformamos la sociedad tenemos una cuota de responsabilidad? Analizan: ¿son lo mismo, la culpa y la responsabilidad? “Zarpada moraleja la que te tiró la murga hoy”, nos dicen, “se ve claro en el adulto el futuro del menor”. Zarpada moraleja. Ningún pibe nace chorro.

El noticioso, que le dice mi abuela

El salpicón es esta vez tanda publicitaria y noticiero. En un spanglish heredado de los 90s, la canción le pega a todos y todas. Su modo critic-on nos mantiene atentos. Nos recuerda – y no es que sea necesario, pero a veces… – que el mundo gira y nosotros nos sentamos en un teatro, pero afuera siguen pasando cosas. Y nadie nos las cuenta.

Pegándole al kirchnerismo (o a ciertos sectores de…), al sindicalismo quilmeño y al radicalismo, el humor ácido nos arranca un par de carcajadas. Podemos recordar, al menos por un rato, esto del mal tiempo combatido por la buena cara.

“Es a través de las costumbres que nos alienan (…)”

“…porque sino, se los termina llevando gendarmería”, nos dice en la cara un comiquísimo gallego que representa una especie de conductor en esto que se define prácticamente como un documental ficticio sobre el ser humano y las costumbres

“Como una remake de la sociedad, pasan los años y cómo somos casi no cambia, ya lo ves”, arranca el cuplé, que con pequeñas intervenciones de nuestro amigo el gallego, un poco enumera, otro poco critica y explora las costumbres cotidianas que tenemos arraigadas y que no solemos profundizar, porque tenemos tan naturalizadas las conductas que las hacemos casi sin pensar. 

Si bien el espectáculo toca puntos esenciales de la realidad política que vivimos en el país, resulta muy interesante esta forma de planteo distinta al resto, casi dejando de lado un panorama macro de la política argentina y profundizando, justamente, en la deconstrucción de conductas diarias que son el escenario perfecto, en definitiva, para esa situación general. Gran acierto.

“Qué ganas de que vos estés acá sintiendo cómo arde el carnaval”

La reina de la queja es el tercer cuplé y es también el más cómico. Los chicos se quejan de lleno sobre las conductas que tienen que soportar y que son una especie de daño colateral de la alegría del carnaval. Los trajes y el calor; las viejas que saludan un millón de veces; el maquillaje y su ardor; la gente que confunde la murga porteña con la uruguaya y los niños y niñas que saludan con la cara llena de baba. 

“Los niños te admiran, te tiran del traje, ¿dónde está el papá?” se preguntan y es este otro gran acierto. Sumado al “hijo de yuta” que reemplaza al “hijo de puta” en dos cuplés, la murga sigue hilando fino en esta cuestión de los roles y los insultos establecidos. No preguntan dónde está la mamá de los nenes, ¿por qué habrían de hacerlo? Preguntan por el papá, tan responsable como cualquiera de ver en qué andan metidos los pequeños y las pequeñas asistentes al show. 

¿Dónde está Santiago Maldonado?

En la segunda tanda publicitaria seguida del noticioso, asistimos a una columna de opinión signada por una carta enviada al programa para Patricia Bullrich, y otra carta a Mauricio Macri de la clase media.

De la carta, que describe a Pato y a sus cambios y pasos por todos los partidos políticos y puestos de mando, no se puede decir demasiado. La carta habla sola. Estamos presenciando el momento más emotivo y fuerte de toda la noche. La piel de gallina que siento en todo el cuerpo, sé, está contagiándose a todos aquellos que están escuchando lo mismo que yo. Y es que la murga, ay, la 5 le dice:

“Pato, hoy resulta que nos toca exigirte a toda boca hasta ya no poder más. ¿Dónde está Santiago Maldonado? ¿Dónde fue que lo llevaron? ¿Cuándo volverá a su hogar?”

El aplauso es unánime. Los llantos tal vez no, pero están. Qué difícil seguir después de esto, pienso como espectadora y me imagino que más fuerte lo sentirán quienes deben seguir cantando, aguantando el nudo de la garganta. Pero siguen, con la carta que le envía al presidente la clase media. Y esto también es fuerte. 

“Sacó al país del abismo con su patriotismo y con sus medidas. Con sus votantes ha cumplido porque hemos salido por fin de la ruina. Ya son los pobres más pobres, los ricos más ricos, como debe ser”, reza el comienzo de una carta que se vuelve cada vez más crítica, más fuerte, más triste y enumera las medidas anti-pueblo y sus consecuencias para las clases más bajas. “Fue a costa de derechos en salud y educación”, dicen cuando explican qué es lo que ha hecho triunfar las políticas del Cambio. Cierran: “tendrían que vivirla pateando la calle de pobre… o en cana”. Y sí. La verdad que sí. Esta crítica al neoliberalismo, acertada y clarísima, triste y gris, es necesaria. La pregunta del paradero de Santiago Maldonado sigue resonando entre estas letras que no lo nombran, pero le incumben.

“Si te molesta tanto ver un par de tetas, no pongas a Tinelli que te hace mucho peor”

La ruleta vuelve a hablar. Es este el turno de los intolerantes. Con mucha gracia, el cuplé analiza esta cuestión de la intolerancia en la cotidianidad. Un comerciante que te cuenta todo el vuelto para dártelo (“dámelo todo junto, la yuta que te parió”), el tetazo y sus consecuencias mediáticas, y… Patricia Bullrich. El personaje de la noche. Una ministra enfiestada, con más ganas de beber que de dar respuestas. La mejor representante, como dicen, de este gremio de intolerantes. “Pero un vasito la vuelve a acomodar”. Así que no importa tanto esto de la intolerancia. Bullrich menea, se divierte, con los pobres para abajo y las copas para arriba. Con una copa todo se olvida, dice Pato, dicen todos. Acá también resuena el nombre de Santiago Maldonado, aunque no se nombre, porque ya no es necesario. 

De la caída en la escuela pública y otras yerbas
“Que equivocado que estaba aquel que afirmaba que la educación es cuestión de suerte.”

Toda la murga viste, encima del traje, guardapolvos blancos. Es este el cuplé que se enfoca en la educación para reivindicar la importancia de la lucha docente. La imagen es conmovedora. Estéticamente, es genial.  

“Caer en la escuela pública fue lo que a mí me enseñó que no hay forma de doblegar al que conoce sus derechos. (…) Educando, educándonos, educando nos enseñaron a luchar”. Defendiendo a los maestros y su lucha, y pegándole a la meritocracia (“la gran farsa de esta sociedad”), nos recuerdan, recordando ellos, que “está vivo aquel que habla y grita”, aquellos que dedican su vida a nuestra educación y a forjar nuestro futuro y que nos enseñan mucho más tomando espacios y ganando derechos que mandándonos a leer un libro. Parece casi una cuestión macro, pero no nos olvidemos: la lucha docente es también una cotidianidad digna de análisis y deconstrucción.

“La noche siguió su curso porque sí”

Con una reflexión sobre el azar que guió el curso de la noche, asistimos al final de la noche. Vuelven los trajes y suena la canción final, que entre otras cosas habla de romper los espejos que mantienen prisionera la razón. Otro gran acierto, si tenemos en cuenta que el espectáculo entero es un gran martillo que viene a romper un espejo de colores, que mantiene prisionera la razón, sí, pero también nuestros derechos y nuestras realidades. Salvando las distancias, por supuesto, y sin caer en afirmaciones tendenciosas, la frase remite, al menos para aquellos que como yo la tienen en la cabeza habitualmente, al “tear down the wall”, de Pink Floyd. El muro de ladrillos es también un espejo. Y viceversa. El espejo, como distracción, puede tapar muchas más cosas que una pared vacía.

Una emotiva reflexión sobre la murga nos acerca a la canción final. Gustavo Bruno, quien siempre ocupa este lugar, nos invita a sentirnos por un rato parte de lo que es un equipo de gente, una familia como les gusta decir, mucho más grande de lo que se ve en el escenario. Y termina, categórico, diciéndonos que las cosas van a seguir pasando, y ellos van a estar acá para contarlas. Qué alivio.

“Cumpliré la promesa de ayer, que voy a volver…
mirando la Luna para serte fiel y volver a ser el mismo”.

Llegó el final. La retirada, colorida, cosecha aplausos y gente parándose para empezar a bailar. Ha sido este un show superador en todos los sentidos. Hubo interacción con el público, momentos emotivos, momentos graciosos, momentos combativos. Ha sido este el show más maduro en los cinco años de historia de la Murga 5 Pal Peso. Desde la puesta en escena hasta el sonido de las voces y su ensamble; desde su contenido a las formas de decir; desde, justamente, la elección del discurso y la elección minuciosa de cada palabra que lo conforma. Etcétera. Porque en serio los detalles son un montón. Ha sido esta la primera presentación oficial de un espectáculo totalmente atravesado por la paternidad. Se descubre en las canciones la necesidad de explicar el mundo para alguien que tal vez todavía no lo entiende. El espectáculo busca cuidarnos de algo, parece, de la Realidad con mayúsculas. Esta noche ha sido iluminadora. El espectáculo interpeló a cada uno de los asistentes siempre respetándolo y haciéndolo disfrutar.

Qué tupé, el tupé del artista que se sabe sensible y que invita a sensibilizar. Qué tupé el tupé de aquel que se anima a generar un ataque masivo de risa y un ataque de llanto que se interrumpa por otra risa descontrolada. En el colmo del tupé, la murga emociona hasta cuando hace silencio. Contenemos el aire, porque sentimos. Y en el aire entre ellos y nosotros hay un montón de partículas pero también hay algo más. Es la conexión que nace entre aquellos que se descubren unos a otros. Como dos ciegos que se tocan las caras para reconocerse, nosotros, el público y ellos, la 5, hemos reconocido en el otro la verdad que se esconde en las cotidianidades más simples y toda la belleza que se esconde en el dolor. Es esta una danza entre dos actores que se necesitan y se retroalimentan.

Venimos del pueblo y al pueblo volvemos 

“Murga,
seré contigo
lo que vos sos para mí.
Dueña, hermana y alma,
una razón de vivir.
Canto para que entiendas
lo que se siente al partir:
se quiebra la razón,
revienta el corazón
retumba una emoción en la garganta.
Se pierde como yo,
regresa como vos,
mi amor será por siempre carnaval.”

La bajada suena en tantas bocas como es posible. La murga saluda, estamos de repente todos bailando y llenos de maquillaje. La gente saca fotos. Se suma gente nueva, que no ha visto el espectáculo para para preguntar quiénes son y sonreír y bailar. La noche más importante de la murga toca su fin. La gente lentamente se dispersa, más feliz y más reflexiva que dos horas atrás, y la murga se dispone a terminar con los des-preparativos y salir rápido a brindar. La noche es joven, y estos chicos, que vuelven a sorprendernos y a sorprenderse, a superarnos y a superarse, tienen de sobra motivos para brindar. 

#VicuVillanueva Una aproximación musical e ideológica

Después de varias idas y vueltas en la coordinación del encuentro, como suele suceder con cualquier persona, después de su presentación en la apertura de una jam de stand up, dos sillas en el patio del Matienzo un martes por la noche son un buen espacio para hablar con Vicu Villanueva, que acaba de lanzar un nuevo tema, “Macho” junto con dos canciones más de su repertorio.  Read More

#Murga5PalPeso Una nueva apuesta al Colonial, y mejor

El viernes 18 de noviembre estuvimos en la presentación de la murga 5 Pal Peso. Esta vez la cita fue en el teatro Colonial de San Telmo. Fue una noche cargada de emociones y sensaciones, por ser la última fecha oficial del 2016, la despedida del espectáculo, las canciones de yapa en el recuerdo y el aliciente de tocar en Capital para unos chicos que vienen con su proyecto a cuestas desde Quilmes.

Así nos invitaban, unos días antes, los chicos.

https://www.youtube.com/watch?v=1qdLlVmPZ4I
Y así transcurre:

La noche está hermosa. Hay un viento leve, ya no hace tanto calor como durante el día, y la gente ya está esperando que se abran, por segunda vez en la trayectoria de esta murga, las puertas del teatro Colonial. El show está anunciado para las 22, pero el teatro abre un poco más  tarde. Se conserva el buen humor: San Telmo de noche tiene un encanto particular y de a poco se empieza a sentir ese clima de carnaval en pleno noviembre que la murga sabe acercar.

Los aplausos, primero tímidos, intiman a los chicos a salir a escena.En el escenario que guarda la sala de Paseo Colón y Belgrano, los chicos se acomodan, uno por uno, frente a sus micrófonos. Detrás se ve el dibujo de una especie de calesita circense; ellos están maquillados para la ocasión y vestidos con los trajes habituales. Empiezan a cantar.

Con el bombo, los platos y el redoblante marcando el ritmo durante toda la velada, la murga nos trae, primero, la presentación de su espectáculo 2016: Un Circo. A la presentación, sigue el cuplé de la inseguridad; el de los payasos; el del domador y el de los fenómenos. Todo fluye con naturalidad, nos somete a convertirnos, alternativamente, en espectadores de murga; de circo; de murga; de circo; de murga y de circo hasta que, en un emotivo cierre, los nexos con el mundo-murga y el mundo-circo nos hacen entender que no hay tal diferencia. Entendemos que fuimos manipulados en una especie de viaje-espejo a la realidad. Y no nos molesta: nos estimula.

La bajada es alegre. Los versos rezan que ésta es “la historia de un amor como no hay otra igual”, y la gente entiende porque es evidente que estos murguistas viven una eterna historia de amor con el carnaval: lo esperan; lo sueñan; lo preparan; lo viven y lo despiden cuando la retirada define el final. Pero, no contentos con decir adiós, saludan a su pueblo en las calles y se fusionan haciendo lo que los mueve: cantando.

Esta vez, la bajada culmina y se van por detrás de los escenarios. Las luces están encendidas. La gente se remueve en su asiento. Sale a escena un murguista con una guitarra. Toca los primeros acordes de la canción final 2015. A partir de acá, se sucede una serie de canciones viejas, del espectáculo del año pasado. Se nota que los chicos disfrutan de volverlas a cantar. El público se mueve. La energía que se siente en el lugar, a esta altura, ya es innegable.

La bajada del 2015 es esta vez el pie para que el público se levante y siga a la murga a la calle, para culminar, todos juntos, cantándola. Rezan los versos, melancólicos, que siguen resonando en las calles cuando se fue hasta el último color.

‘¿Será el destino el que ha querido
que sea esclavo de un reino fugaz?
Como un encanto, será mi canto
muy buena vida
y hasta el otro carnaval.’

#Murga5PalPeso El 18 de noviembre, San Telmo se viste de carnaval

El 18 de noviembre, la murga oriunda de Quilmes, 5 Pal Peso, se estará presentando, para cerrar un año movido, en el teatro Colonial de San Telmo. Hablamos sobre la previa, las expectativas y el ambiente que se vive, de cara a la fecha, al próximo espectáculo y al quinto cumpleaños del grupo.

El ensayo culmina a las 21:30. El Club Mitre, poco a poco, se llena de saludos de murguistas. Los saludos son cotidianos: dan la sensación de saludar a un familiar. Es martes y los chicos saben que el jueves ya estarán otra vez dándole voz a su mensaje y ensayando para acercarnos su alegría de carnaval.

Martín Fuente agarra sus cosas y saluda. Es el director de la murga y, cargando su guitarra, se dispone a contestar las preguntas que le voy haciendo. Se lo ve cansado, pero feliz, como todo aquel que pone el alma en un proyecto y que labura sin descanso pero con determinada convicción. La charla fluye. Martín tiene claro lo que piensa, lo que siente, lo que es. Yo pregunto y él, sin titubeos, responde:

– ¿Cómo se están preparando para la fecha del Colonial? ¿Cómo viven la previa, las expectativas?

Martín Fuente: La previa, intensa, como todas las fechas grandes. Nosotros esta fecha del Colonial la consideramos una fecha muy importante, por ser el cierre del año para nosotros, el cierre de Un Circo, la despedida de un espectáculo que rodamos todo el año y nos alegró mucho hacer. Lo disfrutamos a los tumbos, como siempre, con el picante de tocar en Capital. Para nosotros, una murga del conurbano, siempre tocar en Capital es un condimento distinto, como que nos pone un poco más de presión, aunque no lo tenga: hemos tenido este año, por suerte, fechas muy importantes, en lugares grandes y simbólicamente muy importantes, pero siempre ir a Capital es muy lindo y mete mucha presión. Así que estamos a full, dándole a Un Circo, tratando de traer cosas viejas, porque el espectáculo tiene mucho de eso, un ida y vuelta entre el espectáculo actual y los otros que ya han pasado.

Ustedes ya estuvieron en el Colonial, teniendo en cuenta eso ¿esta vez lo viven de forma distinta? ¿Es un alivio tocar en un lugar donde ya se presentaron?

Sí, totalmente. Más que un alivio, es una seguridad para nosotros, porque es un hermoso teatro, accesible para todos: para nosotros y para la gente que nos quiere ir a ver, por la ubicación, por la forma, por la estética del teatro y, además, nos alienta a superar una experiencia linda que tuvimos, pero de la que hemos aprendido mucho, y usamos esa experiencia previa para poder ahora generar algo mucho mejor de lo que hicimos el año pasado, que si mal no recuerdo fue la misma fecha que este año.

El colonial es la fecha de cierre de año de la murga, después de eso ¿se piensan volcar de lleno al espectáculo que viene? ¿Cómo vienen con los preparativos? ¿Ya saben de qué se va a tratar?

MF: Sí. El Colonial es como la despedida formal de Un Circo, y ya empezamos hace uno o dos meses a preparar el próximo espectáculo. Es largo el laburo para generar un espectáculo nuevo, así que ya hace rato arrancamos. Entonces, simultáneamente vamos acondicionando la presentación del Colonial y además, preparando lo nuevo. Como decía al principio, la previa es bastante intensa.

La murga toca un montón de aristas sociales y no suele ser partidaria en cuanto a lo político. ¿Cómo se llevan con esto de tocar, como su última fecha, en La Gloriosa, o como tantas otras veces para distintos centros de partidos políticos de distintas ideologías?

MF: Bueno, primero es un laburo interno que es constante e infinito. La discusión interna, desde lo partidario, nosotros la tenemos, tácita o explícitamente, siempre está, en la conformación del espectáculo y, naturalmente, en los lugares donde tocamos. Nosotros tenemos la suerte de que el mensaje que decimos es claro, va con nombre y apellido, entonces no se presta tanto lugar a confusiones o a interpretaciones sobre el lugar ideológico donde estamos parados. No por eso carecemos de ideología, de hecho la tenemos, por suerte hay muchas y conviven, como conviven en un grupo grande, a los golpes, pero a fin de cuentas con armonía por fuera, y creo que eso también se nota en los lugares donde tocamos: porque tocamos en corsos oficiales, y en municipios donde hay distintos partidos, o en festivales, pero siempre dejando en claro el mensaje de la murga, y sin necesidad de quedar o no quedar bien de acuerdo a las situaciones. Es algo que a mí no me preocupa demasiado, porque en todo caso el mensaje de la murga está claro y de cualquier forma hay palos para todos.

El año que viene cumplen cinco años, ¿tienen pensado en algún momento grabar algo para que la gente pueda escucharlos más allá de ir a verlos?

MF: Sí, claro. La presentación del 18 de noviembre en el Colonial, vamos a contar con la grabación de algún tema, no sólo el audio, sino también el video, por lo que posterior a eso vamos a tener más material para difundir, como decís vos, para que la gente pueda escucharnos mucho más y hasta investigar un poquito más a la murga, porque muchas veces en vivo se pierden algunas cosas que por ahí escuchándolas quedan más claras, y para también poder difundirnos y repetir esos momentos, lo cual está buenísimo porque nos mete más presión de que esa noche sea lo más perfecta posible.

***

Martín se va, y entre charlas con otros compañeros de la murga y la reproducción, en la memoria, de la entrevista concedida, flota la certeza de que esta murga, lejos de achicarse, crece día a día. Fecha a fecha, la madurez, sonora, escénica y poética que van adquiriendo, sorprende y cautiva más de uno. Es así que, de a poco, empieza a aflorar la sensación de que en breve ya no se podrá, inevitablemente, nombrar a 5 Pal Peso sin que el otro sepa de qué se está hablando. El 18 de noviembre, por suerte, tocan cerca, al alcance de todos. Despiden un ciclo y abren otro, como de cara a todo carnaval. Hay que recomendar, para cerrar la nota, que vayan a verlos: esta murga se las trae.

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Foto: Flor Domínguez Fotografía

#Murga5PalPeso y #VinoDeZopetón teatro Municipal de Quilmes

Estamos, por fin, en septiembre. La primavera se empieza a dejar ver, de hecho algunos ya la invitamos a pasar y la adoptamos como única verdad. Esta semana fue rara, llovió mucho al principio y fue gris, pero llegando al final salió el sol y se volvió todo radiante: en ese contexto, la 5 Pal Peso se presentó, con un clima de carnaval, en su tercer teatro Municipal a sala llena.

Las palabras “murga” y “Quilmes” ya llevan, en el inventario popular del Municipio, a pensar en 5 Pal Peso. La 5, como le dicen con cariño quienes suelen acompañar a los chicos de Quilmes en su caminar, se encuentra de cara a una nueva fecha importante. El miércoles nadie se sorprende cuando, al salir las entradas para el teatro municipal de ese fin de semana, pasan un par de horas y la sala se encuentra agotada. Es la tercera vez que pasa, y los chicos se siguen sorprendiendo, pero la gente no: han demostrado, una y otra vez, estar a la altura de las circunstancias.

Esta vez la propuesta se redobla: aparte de la 5, ya habitual en la escena local, se presentará, con una parte de su show “Resaca”, la murga Vino de zopetón, de Uruguay. Esto plantea un desafío: las dos murgas compartirán un escenario y, si bien las une el género “murga uruguaya” hay diferencias: los chicos son de distintos países y abarcan distintos sub-géneros. Es curioso que la murga tradicional sea la argentina y la joven, uruguaya. O tal vez no, pero llama la atención, sobre todo causa intriga: yo llego al teatro preguntándome cómo recibirá esta nueva propuesta un público acostumbrado a lo clásico de la 5.

El teatro municipal de Quilmes se encuentra en la calle Mitre y se deja ver desde afuera porque es todo ventanal. Al entrar, de frente, se encuentran las puertas de madera que dan paso a la sala y al costado, a la derecha, hay una escalera que lleva al espacio que se utiliza como camarín. Ahí abajo es todo color: hay dos murgas preparándose para salir a escena, llenas de maquillaje, probándose los trajes y las voces. El saludo es afectuoso. Hay un clima de ansiedad general.

Afuera la fila llega a la esquina desde las 20 y tantas en adelante. Las caras, como siempre, de todas las edades, reflejan las ganas de entrar y convertir un día cualquiera de septiembre en carnaval. A las 21 dan puerta y la gente se empieza a acomodar, llena los espacios y se saluda. Hay un clima muy familiar. Cuando se apagan las luces y se entiende que por fin está por empezar la función, la gente empieza a aplaudir, a apremiar.

Luces apagadas. Se dejan ver formas confusas en el escenario, parece ser que están acostadas, pero no: hay cuerpos tirados por todos lados. Empieza el sonido, los cuerpos se levantan, diría que se desperezan, pero creo que más bien están intentando revivir: son los chicos de Vino de zopetón, recuerdo con una sonrisa que el espectáculo que estoy a punto de ver se llamaba “Resaca”. El show – un fragmento del mismo – no dura más de 35 minutos. Son minutos dinámicos, divertidos, casi cómplices: uno se piensa a sí mismo con resaca y se ríe, es divertido sentir que, de a ratos, quien nos canta es la voz de nuestras conciencias. La puesta en escena es impecable, los chicos se mueven en el escenario con la prestancia de quien nació para hacerlo. No hay baches: la escenografía cuenta con todo lo necesario, un gran mérito si consideramos que quien dispuso todo, lo dispuso desde Uruguay y logró materializarlo tan lejos. Los chistes, más allá de la obviedad de que algunos muy locales para ellos acá no se entendieran, logran despertar las sonrisas del público. Hay uno, un guiño, referido a la creencia en la revolución de la alegría de Mauricio Macri. Aplaudimos. Tenemos que aplaudir.

Cuando termina el espectáculo y salen, la bajada se ve interrumpida o al menos no se siente completa, porque la gente no quiere dejar sus asientos. Los chicos pasan, saludan al público y siguen cantando un rato en el hall, entre ellos. Me asomo y los veo abrazarse, emocionados. Me emociono yo también.

Una voz en el micrófono anuncia que está por presentarse la 5 Pal Peso. La gente aplaude, charla con sus vecinos de butaca. Se ve que, aunque uno tiende a pensar que sí, no todos los presentes conocen o vieron alguna vez a la murga. Es un poco raro que después de tanto tiempo, todavía toquen en Quilmes y cautiven nuevos públicos: los chicos lo logran.

Después de un ratito no muy largo de espera, llega la murga a escena: las voces anuncian que “un nuevo cuento está en la esquina” y las personas se acomodan en los asientos, prestan atención. Con un par de momentos cortados – el salpicón no sonó entero, tampoco sonó la canción final – el espectáculo corrió bien, lleno de chistes, arreglos vocales y lo mismo de siempre, renovado como siempre.

Un circo es un espectáculo gracioso, ácido, uno que pega golpes a la realidad y, sin ridiculizarla, busca analogías que pisan fuerte. Hay picos de atención en el público, se nota. El domador representa al violento, a quien le pega a su mujer, es un guiño a todas las mujeres que viven bajo violencia y con esa seriedad la sala queda en silencio cuando quien canta se comienza a justificar, intenta explicar que no es malo, se desmiente.

La murga se reinventa. Cuando llegamos al cuplé de los sindicatos, vemos a una mujer barbuda agresiva, a los fenómenos cargando estandartes de su nueva organización, “FE.O.S”, y cantando sus canciones sindicales, con un terapeuta que ya no sabe dónde meterse porque se encuentra con una militante que pretende dejarlo sin empleo, empoderando a los frikis del circo que, como bien aclaran, no son un centro de rehabilitación. Después de un dúo que cierra el cuplé, vuelven a escena los presentadores, con una reflexión que da paso a la retirada.

Volvemos al presente. El coro suena decidido, firme. La murga se ve feliz, cansada como quien ha logrado algo profundo con quien le devuelve la mirada sonriente. Antes de la bajada, Martín, el director, invita a los chicos de Uruguay a subir al escenario. Todos juntos, abrazados, bajan cantando la bajada 2016. La gente se levanta, se impacienta por salir. Afuera todo es alegría y carnaval. Los chicos se ven felices, se sacan fotos, una señora le pide a uno que le comente dónde encontrarlos porque se va muy contenta con lo que vio. Hay que entregar el teatro, pero no se escatiman los besos y abrazos. Al final, entran todos juntos y lo que vemos los que los vemos de cerca es que esta fue sólo una primera vez: el clima nos cuenta que aquí se ha expandido una familia.

Entre un montón de certezas que me llevé después de presenciar los dos espectáculos, me quedé un par de dudas y quise saber qué esperaba la 5 cuando invitó a una murga uruguaya joven y si se cumplió, sobre el final, eso que esperaban. “Teníamos muchas expectativas positivas porque varios de nosotros hemos visto actuaciones de ellos en el Carnaval de Murga Joven y sabíamos que eran muy buenos”, me comentó Chope Díaz, “pero al mismo tiempo nos generaba mucha incertidumbre cómo podría reaccionar el público de acá ante un género que, si bien es murga, es bastante distinto de la murga tradicional, además estaba el detalle de que muchas críticas y guiños del espectáculo podrían ser entendidos solamente en Uruguay. Sin embargo, la respuesta de la gente fue sorprendente. Lo notamos y se lo hicieron notar. Reconforta mucho expandir la cultura de murga de Uruguay en este lado y que sea tan bien aceptada, porque quizá mucha gente no se empapa del género, viene a vernos a nosotros y no sabe que estamos en un camino muy largo de aprendizaje y profesionalización que vemos y tratamos de adoptar de las murgas de Montevideo”.

Me quedo tranquila. Pienso que yo también vi esa respuesta positiva en la gente que los vio. Es curioso: uno ve dos murgas en un mismo escenario, el mismo día. Cantan separadas, pero uno siente la interacción, el abrazo cálido e invisible. La retirada de la 5, en una parte, habla de la historia de un amor como no hay otra igual. Esa es la historia de las murgas y de su amado carnaval. No podría haber otra igual, pienso y sonrío. ¿Cómo podría haberla, si estos locos se la pasan esperando y esperando febrero, para saludarlo, mirarlo pasar, y volverlo a esperar?

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