Victoria Real presenta en vivo su flamante disco

La cantante y compositora cordobesa lanza su nuevo disco “La lección”, con el que concluye una trilogía conceptual con bases en el pop, el rock y la electrónica, iniciada por sus dos anteriores álbumes.

“Todas estas canciones, excepto mi versión de ‘La Lección del corazón inmundo’, las venía trabajando desde 2018, ni bien termine con mi segundo álbum –señala Victoria Caregnata aka Victoria Real-. Necesitaba de ellas. Habitualmente estoy en la búsqueda de maneras de desbloquearme e innovarme, de encontrar nuevas partes mías, exaltarme a través de la composición, motivarme”.

¿Qué buscaste mostrar y contar en este tercer disco?

Muchas canciones ya estaban en base iniciadas, y durante su elaboración estaba estudiando un libro con ejercicios sobre creatividad, arte; y otras lecturas sobre el juego de la vida, que me ayudaron a darle forma al asunto. Descubrí que todos estamos constantemente bloqueados y que el trabajo no termina nunca. Es un constante despertar porque dormimos en hábitos contaminantes de nuestra mente y espíritu mayormente adquiridos desde inconscientes colectivos. El proceso creativo hay que identificarlo primero y luego acompañarlo. Hay que conectar con ese proceso y eso es lo que lleva muchísimo trabajo y atención. Muchas veces caerse, llorar, patalear, levantarse una y otra vez hasta llegar a verlo. No se crea solo desde la base de una pretensión humana, quizás en música para comerciales sí, pero hay otro tipo de creación más esencial que es el que uso de guía, desde una necesidad real. Tener paciencia y perseverancia. Fe ciega en que va a aparecer: la obra necesaria para el alma; y si hay silencio, bancársela y hacer silencio. Hay momentos de mucha sequía creativa y dan ansiedad. La vida vista desde esa manera es una lección que nunca termina mientras vivimos, y la lección misma es lo que le daría ya sentido. Todo eso quise mostrar.

¿Lo considerás un álbum conceptual?

Sí, claro. Tienen un hilo que conecta cada canción, una homogeneidad en sonido, en mensaje, temática y periodo de tiempo. Es un viaje particular.

Es un disco con más riffs de guitarra y rockero, sin perder la esencia electrónica y pop, y a la vez menos oscuro que “Mi propio poder” (2018)…

Es un álbum con mucha más complejidad, menos instantáneo y más elaborado. Cada pieza llevó muchísimo tiempo y metamorfosis. Cambié el sonido. Gracias a las personas que se dedican a la tecnología para músicos, es un alivio la calidad de algunas máquinas. También es un disco más agresivo, menos ingenuo que los anteriores.

¿Qué cosas aún conservás de tus dos materiales anteriores?

Se mantiene la guitarra afinada en NST (New Standard Tunning) siempre, y las bases electrónicas como en “Mi propio poder”. Al primer álbum hay un abismo necesario. “Música para sanar máquinas rotas” (2016) es un disco muy minimalista en elementos de composición, crudo. Solo pretendía sanar. Cosa que está lograda. Es una faceta mía más ingenua. Los otros muestran otras partes de mí. Metafóricamente, en “La lección” quise sacar ese lado mío no tan ingenuo y más furioso.

¿El método de composición sigue siendo la soledad de las Sierras cordobesas?

Estoy atenta constantemente, compongo en cualquier lado, no salgo de viaje sin mi kit. Viajo de Buenos Aires a Córdoba muchas veces en el año. Soy un poco adicta al cemento y, como “Zaratustra”, me gusta bajar de la montaña cada tanto a ver la civilización. Pero en las Sierras estoy bien, libre para crear, donde tengo el tiempo y el espacio. Me conecto más con la naturaleza. Ahí me siento casi todos los días de mi vida actual a trabajar las ideas que surgen en profundidad, que es muy importante para mí. No me distraigo con el consumo. Además, es donde puedo tener una casa sin tener que matar mi alma laburando de cualquier cosa. La casa de las Sierras la hicimos con mi pareja desde cero. Pasamos tiempo sin agua, sin luz, en carpa, hubo momentos así, pero teníamos un objetivo muy claro.

¿La creación de nueva música?

Tengo una necesidad intrínseca inquieta y constante de crear algo que me estimule que me haga bien, tener algo bueno que compartir con otras almas desde un lado más genuino que el de mis yoes sociales. Soy ermitaña y nerd, pienso que todo me cuesta mucho porque me disperso muy fácil. Las máscaras me molestan. Con muy pocas personas me siento cómoda y puedo ser sin tener miedo. Entonces me aíslo bastante.

Si tuvieras que comparar este nuevo disco con una película, ¿cuál sería?

Me atreví a hacerme algunas fotos de este álbum con vestuarios de “Kill Bill 2”, de las mejores películas del mundo. Una parte de mí se identifica con Beatrix, empezando por el hecho de vivir en una sociedad muy machista, y con esto no me refiero al género masculino exclusivamente sino al machismo que nos destruye a todos los géneros. Muchas mujeres son extremadamente machistas y competitivas. Eso ya nos hace personas que se acostumbran a soportar cosas insoportables: abusos de todos los géneros, y aprendí a ser muy dura conmigo misma. La sociedad, la familia, la iglesia, las instituciones, tienen tendencia a ser crueles muchas veces con quien no puede adaptarse a lo que llaman normal. Me he sentido muchas veces como Beatrix en el suelo y enterrada, con antecedentes de sentarme en la silla del chivo expiatorio. Pero me levanto, me recupero, salgo y transformo mis demonios: Victoria Real sería mi heroína donde la música es mi recompensa.

Victoria Real se presentará el jueves 12 de marzo en Centro Cultural España Córdoba. Entre Ríos 40, Córdoba.

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