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Géneros

#MujeresEnElRock Peperina: la mujer que no debía criticar

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Según Peperina, la mítica canción de Serú Girán que vio la luz en 1981, Patricia Perea fue una periodista que, despechada, vomitó una dura crítica contra la banda a partir del show que los músicos dieron en octubre de 1979 en el Club Municipal de Alta Córdoba. La crónica pudo leerse en la revista Expreso Imaginario y los artistas atribuyeron que estas duras palabras fueron el desprendimiento de un resentimiento acumulado por parte de la redactora, quien había salido con su manager, Daniel Grinbank, y la relación terminó mal. Al menos, esa fue la visión de Charly García. Pero detrás de esta versión, ¿hay realidad, rencor, o la bronca de un músico que no puede soportar la crítica descarnada de una periodista que se anima a la mordacidad siendo mujer? 

«Romántica, entonaba sus poemas más brillantes, susurrando al oído de mi representante: te amo, te odio, dame más«.

La idea central de la canción podría resumirse en esta frase. Charly veía a Peperina como una mujer que vivía el rock a través de su representante y no como una mujer independiente. Esta idea se refuerza cuando en 1983, en el marco de la presentación de Clics Modernos en el Luna Park, tocó el tema y dijo: «Voy a tocar un tema de una chica que le gustaba ir a habitaciones de moteles, a ver si le daban algo. Y cuando no le daban, se enojaba. Decía ‘ay estos chicos, qué mal que tocan’«.

Eran contradictorios, cantaban canciones de amor, pero no respetaban a la mujer. En el fondo, Peperina es una canción de un machista despechado”, sentenció Patricia un tiempo después. Si nos situamos en tiempo y espacio, podemos considerar esta afirmación como algo demasiado probable. El machismo era entonces mucho más descarnado que hoy y el rol del macho, por más hippie y progresista que fuera, era una rutina a seguir. En este sentido, parece casi lógico que García no pueda soportar una crítica tan contundente por parte de una mujer, para colmo, joven. Pero esto llevó a la pequeña Peperina a dejar el periodismo y licenciarse en filosofía, ya desencantada con el ambiente del rock, que casi cuarenta años después todavía mantiene la fórmula: el escenario es del hombre y la crítica, también.

Peperina del Boca

No me llamaron, no me preguntaron cómo había sido la historia. Hicieron una porquería que nada tiene que ver con la realidad y me deja mal parada. Estaba en la facultad y tuve que dar explicaciones, no era bien visto. Generó problemas en mi actividad laboral, vida familiar, afectiva, fue una cosa espantosa”.

De la mano de Raúl de la Torre e interpretada por Andrea Del Boca, en 1995 se estrenó la película Peperina, un film calificado como semidocumental que muestra a la protagonista de la verdadera historia encarnada por una actriz que la postula como una fan desesperada por asistir a un show, completamente obsesionada con la banda y poco realista respecto a la verdadera historia, donde la mujer no es más que una periodista que no supo ver que luego de relacionarse en la intimidad con el representante de la banda, los músicos no iban a recibir con buena mirada su crítica demasiado arriesgada para ser escrita por una mujer.

«Por mucho tiempo quedé estigmatizada en el personaje Peperina«, dijo Perea, «Hubo personas que se sintieron muy heridas con esa crítica, con el hecho de que una adolescente les dijera la verdad. No les gustó, además, que no quisiera prenderme en la de ellos. Tuve ofertas para meterme en sus historias, pero yo sabía que no iba a terminar bien».

Una mujer que se anima, hoy en día debe cargar con un montón de cruces, y digo cruces porque la carga tiene mucho que ver con todos los pre-conceptos que vienen impuestos al género incluso en estos tiempos, que se remontan a la Biblia y a las más culposas religiones. En los ochenta, esto era más contundente. Plena dictadura militar, derechos recientes en cuanto al voto femenino, poca visibilización de la mujer en todos los ámbitos, lugar para las minas en carácter de groupies y vocalistas pero no de compositoras. Este es el contexto en el que Patricia se vio empujada a cambiar de carrera y a cargar con un estigma que no le correspondía ni le calzaba como querían hacer creer. ¿Por animarse? Por embestir contra la palabra de un gran hombre.

Con los ídolos no

«La crítica a Charly fue por un show en el Municipal. A toda la prensa nos molestó su actitud», cuenta Patricia. «Vi a Serú en Capital. Charly dio un show tranquilo, sin bardo, tocó afinado. Acá venía a chicanearnos, tenía esa cosa petulante», relató. «Se sacó la camisa por la bragueta y la movía como si fuera un pene. Fue el antecedente de cuando se bajó los pantalones«.

Según Patricia Perea, la crítica que fundó por primera vez una relación con muchas más idas y vueltas fue justificada por esto que dice. Leyéndolo, podemos acordar que es probable que haya sido un show para criticar. Así y todo, la prensa – incluso hoy en día – cuando la nombra cuestiona las intenciones de Peperina y la postula como una despechada que no sólo escribió lo que escribió por un desamor, sino que no logró nada porque pese a sus palabras «los Beatles argentinos seguían llenando estadios». Repudiamos la violencia hacia la mujer de todo tipo, ¿pero siempre? ¿O siempre y cuando no nos toquen a un Gran Ídolo?

Peperina por Peperina

«Se llenó y era un día de lluvia. A Charly le mandé uno, dijo que le gustó. No se vendió como esperaba, la verdadera historia no sé si interesaba tanto. Mucha gente cree que la verdad es la película. Yo me muero, el final es así. Me violan, me aplican la picana eléctrica, me llevan en cana. A mí nunca me llevó la policía«.

Peperina por Peperina es el libro que escribió Patricia para responder un poco a la canción y otro poco a la película protagonizada por Del Boca. Si bien Patricia, después de publicarlo, reconoció que no guardaba rencores hacia Charly y que le deseaba lo mejor, e incluso le envió un ejemplar de regalo, que el músico calificó como bueno, también es verdad que en más de una ocasión ha contado que todas estas situaciones casi le cuestan la vida. Creía, hasta antes de morir, que detrás de la película había intereses oscuros, pero no se los adjudicaba a los músicos. No sabemos quiénes fueron los responsables de escracharla de esa manera, pero en esa ocasión, por suerte, contó con la prensa. ¿Por qué ensuciar así a una periodista que sólo ejercía su derecho a criticar un recital? (“Raúl tomó la estructura de la canción, no es una biografía, no tiene nada que ver con la vida real”, dijo Andrea Del Boca en varias entrevistas, casi un chiste para la protagonista original, que jamás fue consultada ni avisada al respecto).

La crítica

¿Duele tanto ser rockero y comparado con Marilyn Monroe?

Rockeros bonitos, educaditos

Tradición rockera: la de postular a la mujer como una wannabe artista sin sensibilidad artística real. Tradición rockera, parte dos: la de responder a periodistas con canciones mordaces. Tradición al cuadrado: una canción en respuesta a la crítica periodística esbozada por una mujer que según el compositor no posee una cualidad artística real.

Peperina II. Gourmet lacaniano

Patricia Perea estuvo internada en un neuropsiquiátrico, por todas las cosas que tuvo que pasar. Su mente iba a estallar, como bien decía. Y de la salud pública, en 2015 en entrevista con el diario La Voz, decía: “Yo he estado en el neuropsiquiátrico provincial. Quiero dejar en claro que en aquel momento tuve una atención excelente. El Neuro, gratuito y todo, era el mejor psiquiátrico de Córdoba. Hoy le pido a algún funcionario que vaya y vea qué está pasando ahora”, dice Perea. “Es muy conocido el dicho que asegura que la calidad de vida de los países se mide por cómo están sus cárceles y sus manicomios. Hoy, el estado del Neuro es calamitoso. Y debe haber muchísimas más personas que cuando yo estuve internada, porque la salud mental, con todo lo que hemos vivido como país, se ha deteriorado en un montón de gente”.

La fama indeseada

Patricia Perea, que falleció en septiembre del año pasado a los 56 años, no quería ser famosa. Al menos, no así. Para alguien que ejercía el periodismo, haber alcanzado una supuesta fama, por completo dañina, basada en una canción que no la describía con fidelidad, habrá sido un golpe tremendo. Como escritora, reconozco que me gustaría que me conozcan por lo que hago, por lo que creo. Quisiera que me nombren y relacionen las letras que conforman mi identidad con las letras que escupe la misma. Lo básico, digamos: que mi arte y mis palabras periodísticas cobren fuerza desde la identidad que me caracteriza y trasciendan más allá de mí. Pero no quisiera que algún día todos me peguen por una nota que no agrada o por un poema que no gusta. Mucho menos que me juzguen y que relacionen lo que hago con la cama en la que alguna vez me haya metido o querido meter.

Entiendo a Peperina. Me llama la atención que tantos años después siga habiendo gente, en el mismo periodismo, que no sepa ver la violencia que esconde la letra de la mítica canción de una de las mejores bandas que han dejado los 70′ en el país.

Te amo, te odio, dame más

Quiero contarles una buena historia
la de una chica que vivió la euforia 
de ser parte del rock 
tomando té de peperina. 
Típicamente mente pueblerina 
no tenía huevos para la oficina 
subterráneo lugar de rutinaria ideología. 
Romántica entonaba los poemas más brillantes 
susurrándo al oído de mil representantes: 
te amo, te odio, dame más. 
Mirando al campo se olvidó del hombre 
mirando al rico se vistió de pobre 
para poder saber lo que chusmeaban las vecinas. 
En su cabeza lleva una bandera 
ella no quiere ser como cualquiera 
ella adora mostrar la paja de la cara ajena 
Y dentro de su cuento ella era cenicienta, 
su príncipe era un hippie de los años sesenta 
te amo, te odio, dame más. 
Trabaja en los recitales, 
vive escribiendo postales 
duerme con los visitantes 
y juega con los locales 
su cuerpo tiene pegada grasa de las capitales. 
Te amo, te odio, dame más 
Te amo, te odio, dame más. 
Te amo, te odio, dame más.

Según García, Patricia Perea vivió en esos años la euforia de ser parte del rock tomando té de Peperina. Para García, Perea no era más que una aspirante sin talento. Pero García compone canciones, no crónicas ni historias de no-ficción. No hay que olvidar que esta canción es una respuesta a algo que no gustó.

Como fiel oyente de Charly, sobre todo de Serú Giran y de Sui Géneris, dudé en el momento de elegir escribir esta nota. Después, desperté. Yo soy mujer y periodista. Soy mujer, periodista y me especializo en géneros: yo ejerzo a diario el derecho a escribir para visibilizar las violencias hacia las mujeres. Este caso, mítico, a veces guardado en un cajón, no puede encontrarme callada ni tibia.

Peperina es una canción que me encanta. La he escuchado hasta el cansancio, la he cantado innumerables veces, la he tenido de nick de MSN y la he compartido cada tanto en alguna que otra red social. Después, supe la historia. Y, vamos, la verdad es que no la pude dejar de escuchar. Lo peor: para mí, esa crítica que Patricia tanto sufrió, tuvo siempre una letra tan hermosa que la protagonista, cuya historia desconocía, se me había vuelto entrañable. Años después, la resignifiqué. Y quise a Peperina, la verdadera, aún más.

Entrevistas

Conocé REGODEO, un newsletter musical dedicado a las mujeres

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La lucha de los feminismos en Latinoamérica hace rato que llegó a la esfera musical, tanto del lado de les artistas como de quienes hacen periodismo o crítica musical. Generar nuevas alternativas que buscan responder a las demandas y a los interrogantes feministas no es sencillo pero existen periodistas como Juana Giamo que se animan a intentarlo. Corriendo La Voz tuvo la oportunidad de hablar con ella para conocer más acerca de su nuevo proyecto, REGODEO, un newsletter dedicado a difundir la obra de artistas mujeres.

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Géneros

#Entrevista Celsa Mel Gowland : la música como campo de batalla

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Pasaron los Premios Gardel 2019. Marilina Bertoldi, disco del año, Gardel de Oro y un discurso sin precedentes: “Estuve haciendo investigaciones sobre esto, la única persona que no es hombre y que ganó este premio fue Mercedes Sosa hace diecinueve años. Hoy lo ganó una lesbiana.” Lo que siguió fue dar valor a una perspectiva federal y agregó: “Sobre todo, lo festejo como una artista que viene a cambiar las cosas, a decir algo distinto, de otra forma (…) entréguenos estos premios que vamos a cambiar la música.”

Ph. Nina Nadalin

El Premio al Mejor Video Clip Corto fue para “Paren de Matarnos”, de Miss Bolivia, realizado por Daniel Ortega y Gabriel Nicoli. Lali Expósito se llevó tres premios, Mejor Diseño de Portada, Mejor Álbum Artista Femenina Pop y Canción del Año. En su discurso de agradecimiento agradeció a las mujeres con las que compartía categoría y «a todas las que no están, también. A todas las que hacen música todos los días de su vida (…) en una industria que no es nada fácil para nosotras.” No fue sólo una queja sino que avanzó con su posición política haciendo explícito su apoyo al proyecto de Ley de Cupo Femenino en Festivales, mayor presencia de mujeres en los estudios de grabación y, consciente de cómo resonarían sus palabras dijo: “Aprovecho los micrófonos y las cámaras, que nos están viendo en todo el país y en todo el mundo para pedir por el aborto legal, seguro y gratuito (…) se trata de libertad, de derechos y de que no mueran más mujeres por esta causa, que es de salud pública así les cueste aceptarlo o no.”

Foto El País Diario

Las palabras de Marilina y las de Lali recogen las huellas del gran poder transformador que está teniendo el movimiento feminista organizado y su dimensión transversal que no deja rincón sin revisar, denunciar y movilizar. La capacidad transformadora que tiene una organización de base unida con un proyecto en común es reveladora y sigue moviendo las bases de las formas estructurales de las violencias.

La poca presencia de músicas mujeres, travas y trans en los line up de festivales y recitales en Argentina es un dato que produjo una movilización sin precedentes dentro de la industria musical nacional. Entendida ésta como un espacio en disputa, ligado al trabajo y parte del movimiento obrero, la música deja de ser vista exclusivamente desde su dimensión poética y artística, ligada históricamente a períodos estéticos, para ser interrogada desde una posición política, en sus normas reguladoras y relaciones de poder.

Así, la música deviene en un espacio político de acción, un campo de batalla en el que se disputan valores sociales, sujetos políticos, reconocimiento y representación, entre otros elementos en juego. Y este escenario permite imaginar la subversión de un statu quo que parece inamovible e inflexible.

Fuente MUCABA

Volverse ley

Escribe Mercedes Liska[1]: “el 21 de septiembre de 2018 ingresó al Senado argentino el proyecto Cupo Femenino y Acceso de Artistas Mujeres a Eventos Musicales (3484-18) que es impulsado por una mesa de músicas de distintos circuitos y haceres dentro de la actividad. La mesa, conformada por iniciativa de Celsa Mel Gowland, cantante y ex vicepresidenta del INAMU -Instituto Nacional de la Música-, a los fines de impulsar esta ley, en respuesta a la exclusión sistemática de mujeres en extensas grillas artísticas de los grandes festivales. En pocos meses el proyecto fue visibilizando la gestación de numerosos colectivos de músicas con una agenda de actividades artísticas y sociales en torno a la creación musical en diferentes lugares del país: Músicas Unidas, Música de Mujeres de Santiago del Estero, Suena Tremenda y Grita de Mendoza, Mujeres Músicas de SONAR de Córdoba,  Músicas Platenses en Red, Mujer Trova, o el Colectivo Mujeres-Músicas de Rosario, entre otras”

A partir de ese momento que relata Liska, las acciones de apoyo al proyecto de Ley se organizaron a lo largo y ancho del territorio nacional. Festivales, conciertos, asambleas, entrevistas, publicaciones en medios de comunicación, etc., fueron los nuevos escenarios donde se milita la Ley de Cupo. Pero, ¿qué supone la Ley?, al respecto sigue Liska: “la ley en sí es muy puntual; pide regular el acceso de las artistas mujeres a los eventos musicales en vivo que convoquen a un mínimo de 3 artistas o agrupaciones musicales en una o más jornadas, que pueden ser bandas mixtas y no sólo de mujeres, porque de lo que se trata es del acceso al trabajo.” La siguiente entrevista a Celsa Mel Gowland profundiza en los motivos y expectativas para una iniciativa tan transformadora e incómoda para muchos productores, jurados y programadores de festivales y conciertos acostumbrados a decidir, sin dar ninguna explicación, sobre la balanza ostentosamente inclinada a favor de los hombres en los escenarios.

Fuente Clarín

¿Qué motivó o cómo fue que decidiste abrazar la causa por la Ley de cupo femenino en los festivales y escenarios? 

CELSA MEL GOWLAND: Este proyecto de ley surgió del hartazgo por sabernos invisibles, infravaloradas, ninguneadas por los programadores de festivales y ciclos. Surgió de los números de una investigación chilena que señaló a la Argentina como el peor país de Latinoamérica en participación de mujeres en los escenarios musicales. Surgió de la indignación, de la queja y el debate en redes sociales, pero lo más importante, no se quedó allí, en el estupor y la bronca, sino que dio paso a  un debate que convocamos desde el INAMU, el 23 de enero de 2018, Día Nacional del Músico, en el canal de televisión CM. Convocamos a un debate entre cuatro músicas para conversar sobre la histórica desigualdad y discriminación que sufríamos las mujeres  en los escenarios de festivales. Isabel de Sebastián, una de las invitadas, nos había acercado ese estudio de La Ruidosa[2] que había analizado los principales festivales de rock y pop de Latinoamérica. Ese día estaban también Elbi Olalla, pianista y compositora mendocina, ella fue la que dijo “¿y si hacemos una ley de cupo?”

De una…

CMG: Al principio dudé. Como muchas de nosotras, lo primero que pensé es que nos iban a acusar de ganar espacios por ley y no por nuestras propuestas musicales. Pero  me fui a casa pensando que al terminar mi mandato como vice del INAMU, lo que sucedería dos meses después, impulsaría una Ley de Cupo.

 ¿Y cómo pusiste en marcha el proyecto?

CMG: Para eso convoque a veinte músicas referentes de todos los géneros musicales y de todas las edades Hilda Lizarazu, Mavi Díaz, Patricia Sosa, Miss Bolivia, Barbie Recanati,  Lula Bertoldi, Nelly Gómez y Sara Mamani (del Foro Argentino de Compositoras), Mercedes Liska, Mariana Bianchini, Paula Maffia, Lucy Patané, Barbarita Palacios,  Liliana Vitale, Carolina Peleritti, Nora Sarmoria, Elbi Olalla,  Neli Saporiti y Mariana Baraj en Salta. Con el compromiso de ellas, más el apoyo como difusoras de las distintas mujeres músicas que se fueron organizando en asociaciones y colectivas de cada provincia del país, hemos logrado tener este proyecto en el Senado.

¿Qué tipo de relevamiento hiciste/ieron para constatar esa ausencia de las mujeres en los line up?

CMG: Convoqué a Alcira Garido, una gestora cultural que desde la radio siempre les había dado un gran espacio a las mujeres. Juntas recolectamos y analizamos las grillas de los cuarenta y seis principales festivales del país abarcando las seis regiones culturales y todos los géneros musicales. Constatamos que de 1605 agrupaciones musicales que se habían subido a esos escenarios durante un año sólo 160 -menos del 10%- tenían alguna mujer en su conformación.

 ¿Incluye la ley otras identidades como trans y travestis? Lo pregunto porque el proyecto de ley nombra «mujeres» y «femenino» como sinónimos.

CMG: En el momento de presentar el proyecto de ley, el RENAPER (Registro Nacional de las Personas), que es el organismo que verifica la identidad de las personas, solo distinguía entre masculino y femenino. Por lo que se produce la dificultad al momento de la futura fiscalización al querer incorporar otros géneros no binarios. Pero cualquier persona cuyo DNI sea femenino entra dentro del cupo. Ahora, hace pocos días sabemos que se ha aceptado por primera vez un DNI de género trans[3], por lo cual estaremos a la expectativa de cómo se aplique o modifique la ley de identidad de género de aquí en más.

 ¿Qué reflexión hacés respecto de argumentos que desacreditan el talento de las mujeres en la música?, ¿por qué tienen vigencia esas posiciones por parte de programadores, jurados y productores, especialmente? 

CMG: Son argumentos falaces que atrasan. La prueba está que en los cuerpos estables -filarmónica, sinfónica- hay más equidad en el número de ejecutantes, es decir, en esos lugares se entra por concurso y a la mujer cuando la dejas demostrar sus saberes, su talento, lo hace. El viejo halago de “¿sos buena eh? ¡Tocas como un hombre!”, ya da risa. Las mujeres no tienen por qué tocar como hombres. Los criterios por los cuales se eligen a los artistas en los festivales no tienen que ver en nada con la calidad artística. Las músicas que  integramos la mesa Por Más Músicas Mujeres En Vivo no caeremos jamás en la tentación de nombrar a los músicos sin ningún talento para la música o la lírica que llenan de a cientos los escenarios argentinos. Todes tenemos derecho a expresarnos. Y a trabajar.

 Claro, porque se trata de eso también, de una posición en tanto trabajadoras…

CMG: Esto es un reclamo laboral. Tenemos que poder salir de este círculo negativo en el que se nos pide a las mujeres ganar los espacios a base de talento, que existe y mucho, pero que al mismo tiempo no podemos mostrar en ningún lado. Los números de la industria musical lo muestran claramente: la influencia y el éxito de las mujeres en la música es cada vez mayor.

 Si…, y esto les hace ruido a productores y programadores…

CMG: Solo están en contra algunos productores perezosos, que se olvidaron cómo buscar y descubrir a les artistes de los que después vivirán, los que como decimos nosotras, sufren de miopía, porque no las vieron venir a las mujeres de lejos y también de presbicia, porque tampoco las ven ahora que tienen sus propuestas musicales demoledoras frente a la nariz.

Fuente Andrea Álvarez

 ¿Hasta cuándo será necesario responder que la discusión no es con los músicos varones?, sin embargo, ¿cómo pararse, qué transformaciones supone una ley de cupo femenino en las relaciones creativas y laborales con ellos?, muchos músicos son productores, por ejemplo. Estoy pensando en el dato que argumenta el proyecto de Ley y que no es menor: «Por otro lado, hay que destacar que el hecho de que los productores o curadores de los festivales en su gran mayoría sean hombres, influye notoriamente -por el mismo sesgo cultural del varón- en la falta de oportunidades que tienen las mujeres para transmitir la visión femenina del mundo desde los escenarios.»

CMG: Nosotras no nos cansamos de repetirlo: esto no es una pelea entre trabajadorxs de las culturas, entre músiques. Hay muchos músicos productores y ahora también habrá muchas músicas productoras. A las relaciones creativas las va a favorecer, ya que si una banda mixta tiene espacio por la norma del cupo, más de uno buscará incorporar mujeres en sus formaciones. Pero eso sí, necesitamos urgentemente una ley de jurados. Mientras los jurados y cuerpos curatoriales de concursos, festivales, subsidios y premios sigan siendo de varones, el techo de cristal no se romperá. Este año hubo una muy buena iniciativa por parte de Cecilia Sívori de CAPIF (Cámara Argentina de Productores de Fonogramas y Videogramas) para alcanzar la paridad en los votantes a los Premios Gardel y se convocaron a cientos de músicas a votar. Tenemos que lograr el  50% y 50% en todos los jurados. Iremos por eso también.

 ¿Cuánto ha influido en la organización colectiva en tanto Músicas la irrupción del feminismo a partir del #NiUnaMenos de 2015?

 CMG: Creo que la lucha por la Ley de IVE (Interrupción Voluntaria del Embarazo) atravesó de tal manera a cada mujer que ya ninguna dudó de lo que se puede lograr estando juntas. Con respecto a la irrupción del feminismo, siempre trato de que las músicas que hermosamente se organizan día a día sepan que nada comienza cuando uno llega ni se termina cuando uno se va. Hay en este país muchas luchadoras de años desde el feminismo e incluso muchas músicas que ya hablaban de estos temas hace décadas. Es bueno leer y escuchar a las feministas que nos precedieron para entender los procesos históricos y sumarle ahora la fuerza de la comprensión total, la sororidad, la inclusión de todes.

Fuente Andrea Álvarez

 ¿Cómo pararse frente a las denuncias de acoso, abuso y violación, de mujeres muy jóvenes la mayoría, hacia cantantes y músicos de la industria musical? Más allá de no asumir una posición punitivista, ¿notás algún cambio, pasa esto también con compañeras música colegas o es un escenario que se da entre fan/ídolo? 

CMG: Las denuncias deben ser tratadas en la justicia. Los medios no son la justicia. Estamos ante un verdadero cambio de paradigma. Nada de lo que teníamos  naturalizado ayer, hoy podríamos verlo sin condenarlo y repudiarlo.  En la relación ídolo–fan  una cosa es tratar de conocer un artista, otra tener intimidad con él, y otra de qué manera y con qué resultado se llega a esa intimidad. Si soy mayor es una cosa, si soy menor otra muy distinta. Si fue respetada mi voluntad en cada momento o fui abusada. No escuché de denuncias entre colegas, desconozco si existen o no.

 Sobre la aplicación de la Ley una vez promulgada, ¿sería entonces el INAMU quien se encargue?, ¿a quien habrá que informar sobre el cumplimiento de la Ley?, ¿tendrá que crearse algún organismo auditor de festivales y otros encuentros?

CMG: El INAMU será órgano de aplicación de la ley, esto quiere decir que deberá fiscalizar que se cumpla controlando la grilla de los festivales y la conformación de las agrupaciones musicales. El INAMU es un organismo de músicxs para músicxs. Y tiene que  informar sus acciones de gestión anualmente a una asamblea federal. Todxs estamos de acuerdo en que esta desigualdad debe cambiar así que descontamos que lo hará correctamente.

 En el artículo 8 punto «e» del proyecto de Ley se menciona a los medios de comunicación como herramientas para promover y dar a conocer los derechos de la Ley, ¿qué rol juegan los medios de comunicación en un panorama donde no son los actores fundamentales para la circulación de la música? me refiero, hoy la música circula por redes sociales, canales virtuales de difusión, sobre todo la música independiente, under, etc… 

CMG: El artículo al que haces mención se refiere a los minutos diarios que el INAMU tiene por la ley nacional de la música 26.801 para dar a conocer sus acciones. Nosotras pensamos en que sería bueno crear un reconocimiento para los festivales que cumplan con el cupo y entonces la TV pública y la radio nacional serán los canales de difusión que utilizará el INAMU para dar a conocer esas  acciones que deriven de la ley de cupo.

Ahora, si te referís al papel que juegan los medios en general, los que se oponen a nuestro proyecto nos dicen que los canales naturales de difusión para la música de las mujeres son las radios y la tv, pero todes sabemos que en este gobierno no se cumple con el artículo 65 de la Ley de medios, que establecía la obligatoriedad de pasar 30% de música nacional en las radios y de ese 30% la mitad debía ser independiente. Ese artículo no se está fiscalizando. La difusión radial de la música en nuestro país sigue siendo mayormente paga por las multinacionales para sus propios artistas. Si para la música independiente es casi imposible sonar en radio ¡cuánto más lo es para las mujeres!

 «El mismo estudio revela que el principal festival del género Rock de Argentina es el más bajo en presencia femenina con tan solo 2,6% de bandas lideradas por mujeres», este dato que arroja el estudio de Auska Ovando en Chile es tremendo, ¿cuáles fueron los datos que más te asombraron cuando empezaste a organizarte en torno al proyecto de Ley?

CMG: Ese dato de la Ruidosa corresponde justamente al Cosquín Rock. Nosotras nunca señalamos con nombre y apellido a los festivales con baja presencia de mujeres. Nos interesó siempre cambiar las cosas, raya y para adelante. Darles la posibilidad a los productores de comprender y cambiar las cosas. Pero luego vinieron las infortunadas declaraciones de Palazzo[4]. Lo del rock es paradójico porque nació en los ‘60 contracultural, transgresor, contestatario, como dice Lili Vitale: para cambiar paradigmas. Y hoy algunos de esos rockers son conservadores, machistas, misóginos y sobre todo anticuados. Por supuesto no son los pibes músicos más chicos, ellos están fuera de esa naftalina.

Ph. Agus Luna Castro

 La última, ¿cómo sigue la campaña, qué expectativas tenés respecto de la promulgación de la Ley?

CMG: La ley cuenta con el acompañamiento de 18 senadorxs de 7 bloques distintos. Es importante destacar que el proyecto se lo llevamos a la senadora por Mendoza, Fernández Sagasti, y ella, con sororidad, no lo presentó a la Banca de la Mujer como un proyecto propio o del FPV sino como el proyecto de la colectiva de músicas, por eso tiene tantas adhesiones de senadorxs. Estamos a la espera de su tratamiento en la Comisión de Educación y Cultura. Tenemos mucha expectativa y esperanza por estos días en las senadoras y senadores. Creo que lo vamos a lograr.

 

Fuentes: 

[1] Mercedes Liska “Cupo femenino de música en vivo: honestidad brutal”, Cosecha Roja, publicado el 14/11/2018 http://cosecharoja.org/cupo-femenino-de-musica-en-vivo-honestidad-brutal/ Última consulta 15/04/2019

[2] El equipo de Somos Ruidosa realizó dos estudios: en su primer estudio analizaron veinticinco festivales en 2016 y diecisiete en 2017 en América Latina. El relevamiento demostró que el porcentaje de números artísticos de mujeres (solitas o bandas exclusivamente formadas por mujeres) correspondía sólo a un 9,5% del total, aumentando a  22,5%, considerando bandas mixtas. Este análisis confirmó un primer diagnóstico: la poca presencia de mujeres, lesbianas, travestis y trans en la industria musical. http://somosruidosa.com/lee/cuantas-mujeres-participaron-en-premios-latinoamericanos-de-musica-en-2017/ Luego, ampliaron el estudio hasta la primera mitad de 2018 en Argentina, México, Chile y Colombia. Las conclusiones fueron todavía más desalentadoras: Argentina lidera el ranking de los festivales con menor participación exclusivamente femenina. Esta ampliación fue publicada en: http://somosruidosa.com/lee/brecha-de-genero-america-latina/ Última consulta 15/04/2019.

[3] Lara Bertolini, activista travesti, consiguió en marzo de 2019, que en un fallo histórico de la jueza nacional en lo civil Myriam Cataldi, se le reconozca en su DNI la categoría no binaria de “femenidad travesti”. http://agenciapresentes.org/2019/03/01/por-primera-vez-un-documento-de-identidad-dira-femeinidad-travesti/ Última consulta 15/04/2019

[4] José Palazzo, principal productor y programador de Cosquín Rock, en una entrevista del 09/02/2019, para el medio Los Andes, cuando se le preguntó por el proyecto de Ley de Cupo, expresó: “Lo que planteo es que si yo tuviera que poner el 30%, tal vez no lo podría llenar con artistas talentosas y tendría que llenarlo por cumplir ese cupo. Esas artistas no estarían a la altura del festival y tendría que dejar afuera otro tipo de talentos.” https://losandes.com.ar/article/view?slug=jose-palazzo-la-reinvencion-del-alma-mater-del-cosquin-rock Última consulta 15/04/2019

Entrevista publicada en el libro «Feminismos Insurgentes», Ed. Milena Caserola, 2019.

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Premios Gardel 2019: prender el fuego de la libertad

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Como todos los años, se realizó una nueva entrega de los Premios Gardel, esta vez en la ciudad de Mendoza. La ceremonia, organizada por CAPIF (Cámara Argentina de Productores e Industriales de Fonogramas), distingue, según declara la web de la organización, “a lo más destacado de la música nacional, premiando el talento de los artistas argentinos en diversos géneros y categorías”. ¿Qué fue “lo más destacado” del 2018 según los Gardel? ¿Qué panorama nos muestra de la industria musical argentina? Y sobre todo, ¿qué refleja de las relaciones de poder en la industria?

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