Géneros

Conocé REGODEO, un newsletter musical dedicado a las mujeres

La lucha de los feminismos en Latinoamérica hace rato que llegó a la esfera musical, tanto del lado de les artistas como de quienes hacen periodismo o crítica musical. Generar nuevas alternativas que buscan responder a las demandas y a los interrogantes feministas no es sencillo pero existen periodistas como Juana Giamo que se animan a intentarlo. Corriendo La Voz tuvo la oportunidad de hablar con ella para conocer más acerca de su nuevo proyecto, REGODEO, un newsletter dedicado a difundir la obra de artistas mujeres.

Read More

#Entrevista Celsa Mel Gowland : la música como campo de batalla

Pasaron los Premios Gardel 2019. Marilina Bertoldi, disco del año, Gardel de Oro y un discurso sin precedentes: “Estuve haciendo investigaciones sobre esto, la única persona que no es hombre y que ganó este premio fue Mercedes Sosa hace diecinueve años. Hoy lo ganó una lesbiana.” Lo que siguió fue dar valor a una perspectiva federal y agregó: “Sobre todo, lo festejo como una artista que viene a cambiar las cosas, a decir algo distinto, de otra forma (…) entréguenos estos premios que vamos a cambiar la música.”

Ph. Nina Nadalin

El Premio al Mejor Video Clip Corto fue para “Paren de Matarnos”, de Miss Bolivia, realizado por Daniel Ortega y Gabriel Nicoli. Lali Expósito se llevó tres premios, Mejor Diseño de Portada, Mejor Álbum Artista Femenina Pop y Canción del Año. En su discurso de agradecimiento agradeció a las mujeres con las que compartía categoría y “a todas las que no están, también. A todas las que hacen música todos los días de su vida (…) en una industria que no es nada fácil para nosotras.” No fue sólo una queja sino que avanzó con su posición política haciendo explícito su apoyo al proyecto de Ley de Cupo Femenino en Festivales, mayor presencia de mujeres en los estudios de grabación y, consciente de cómo resonarían sus palabras dijo: “Aprovecho los micrófonos y las cámaras, que nos están viendo en todo el país y en todo el mundo para pedir por el aborto legal, seguro y gratuito (…) se trata de libertad, de derechos y de que no mueran más mujeres por esta causa, que es de salud pública así les cueste aceptarlo o no.”

Foto El País Diario

Las palabras de Marilina y las de Lali recogen las huellas del gran poder transformador que está teniendo el movimiento feminista organizado y su dimensión transversal que no deja rincón sin revisar, denunciar y movilizar. La capacidad transformadora que tiene una organización de base unida con un proyecto en común es reveladora y sigue moviendo las bases de las formas estructurales de las violencias.

La poca presencia de músicas mujeres, travas y trans en los line up de festivales y recitales en Argentina es un dato que produjo una movilización sin precedentes dentro de la industria musical nacional. Entendida ésta como un espacio en disputa, ligado al trabajo y parte del movimiento obrero, la música deja de ser vista exclusivamente desde su dimensión poética y artística, ligada históricamente a períodos estéticos, para ser interrogada desde una posición política, en sus normas reguladoras y relaciones de poder.

Así, la música deviene en un espacio político de acción, un campo de batalla en el que se disputan valores sociales, sujetos políticos, reconocimiento y representación, entre otros elementos en juego. Y este escenario permite imaginar la subversión de un statu quo que parece inamovible e inflexible.

Fuente MUCABA

Volverse ley

Escribe Mercedes Liska[1]: “el 21 de septiembre de 2018 ingresó al Senado argentino el proyecto Cupo Femenino y Acceso de Artistas Mujeres a Eventos Musicales (3484-18) que es impulsado por una mesa de músicas de distintos circuitos y haceres dentro de la actividad. La mesa, conformada por iniciativa de Celsa Mel Gowland, cantante y ex vicepresidenta del INAMU -Instituto Nacional de la Música-, a los fines de impulsar esta ley, en respuesta a la exclusión sistemática de mujeres en extensas grillas artísticas de los grandes festivales. En pocos meses el proyecto fue visibilizando la gestación de numerosos colectivos de músicas con una agenda de actividades artísticas y sociales en torno a la creación musical en diferentes lugares del país: Músicas Unidas, Música de Mujeres de Santiago del Estero, Suena Tremenda y Grita de Mendoza, Mujeres Músicas de SONAR de Córdoba,  Músicas Platenses en Red, Mujer Trova, o el Colectivo Mujeres-Músicas de Rosario, entre otras”

A partir de ese momento que relata Liska, las acciones de apoyo al proyecto de Ley se organizaron a lo largo y ancho del territorio nacional. Festivales, conciertos, asambleas, entrevistas, publicaciones en medios de comunicación, etc., fueron los nuevos escenarios donde se milita la Ley de Cupo. Pero, ¿qué supone la Ley?, al respecto sigue Liska: “la ley en sí es muy puntual; pide regular el acceso de las artistas mujeres a los eventos musicales en vivo que convoquen a un mínimo de 3 artistas o agrupaciones musicales en una o más jornadas, que pueden ser bandas mixtas y no sólo de mujeres, porque de lo que se trata es del acceso al trabajo.” La siguiente entrevista a Celsa Mel Gowland profundiza en los motivos y expectativas para una iniciativa tan transformadora e incómoda para muchos productores, jurados y programadores de festivales y conciertos acostumbrados a decidir, sin dar ninguna explicación, sobre la balanza ostentosamente inclinada a favor de los hombres en los escenarios.

Fuente Clarín

¿Qué motivó o cómo fue que decidiste abrazar la causa por la Ley de cupo femenino en los festivales y escenarios? 

CELSA MEL GOWLAND: Este proyecto de ley surgió del hartazgo por sabernos invisibles, infravaloradas, ninguneadas por los programadores de festivales y ciclos. Surgió de los números de una investigación chilena que señaló a la Argentina como el peor país de Latinoamérica en participación de mujeres en los escenarios musicales. Surgió de la indignación, de la queja y el debate en redes sociales, pero lo más importante, no se quedó allí, en el estupor y la bronca, sino que dio paso a  un debate que convocamos desde el INAMU, el 23 de enero de 2018, Día Nacional del Músico, en el canal de televisión CM. Convocamos a un debate entre cuatro músicas para conversar sobre la histórica desigualdad y discriminación que sufríamos las mujeres  en los escenarios de festivales. Isabel de Sebastián, una de las invitadas, nos había acercado ese estudio de La Ruidosa[2] que había analizado los principales festivales de rock y pop de Latinoamérica. Ese día estaban también Elbi Olalla, pianista y compositora mendocina, ella fue la que dijo “¿y si hacemos una ley de cupo?”

De una…

CMG: Al principio dudé. Como muchas de nosotras, lo primero que pensé es que nos iban a acusar de ganar espacios por ley y no por nuestras propuestas musicales. Pero  me fui a casa pensando que al terminar mi mandato como vice del INAMU, lo que sucedería dos meses después, impulsaría una Ley de Cupo.

 ¿Y cómo pusiste en marcha el proyecto?

CMG: Para eso convoque a veinte músicas referentes de todos los géneros musicales y de todas las edades Hilda Lizarazu, Mavi Díaz, Patricia Sosa, Miss Bolivia, Barbie Recanati,  Lula Bertoldi, Nelly Gómez y Sara Mamani (del Foro Argentino de Compositoras), Mercedes Liska, Mariana Bianchini, Paula Maffia, Lucy Patané, Barbarita Palacios,  Liliana Vitale, Carolina Peleritti, Nora Sarmoria, Elbi Olalla,  Neli Saporiti y Mariana Baraj en Salta. Con el compromiso de ellas, más el apoyo como difusoras de las distintas mujeres músicas que se fueron organizando en asociaciones y colectivas de cada provincia del país, hemos logrado tener este proyecto en el Senado.

¿Qué tipo de relevamiento hiciste/ieron para constatar esa ausencia de las mujeres en los line up?

CMG: Convoqué a Alcira Garido, una gestora cultural que desde la radio siempre les había dado un gran espacio a las mujeres. Juntas recolectamos y analizamos las grillas de los cuarenta y seis principales festivales del país abarcando las seis regiones culturales y todos los géneros musicales. Constatamos que de 1605 agrupaciones musicales que se habían subido a esos escenarios durante un año sólo 160 -menos del 10%- tenían alguna mujer en su conformación.

 ¿Incluye la ley otras identidades como trans y travestis? Lo pregunto porque el proyecto de ley nombra “mujeres” y “femenino” como sinónimos.

CMG: En el momento de presentar el proyecto de ley, el RENAPER (Registro Nacional de las Personas), que es el organismo que verifica la identidad de las personas, solo distinguía entre masculino y femenino. Por lo que se produce la dificultad al momento de la futura fiscalización al querer incorporar otros géneros no binarios. Pero cualquier persona cuyo DNI sea femenino entra dentro del cupo. Ahora, hace pocos días sabemos que se ha aceptado por primera vez un DNI de género trans[3], por lo cual estaremos a la expectativa de cómo se aplique o modifique la ley de identidad de género de aquí en más.

 ¿Qué reflexión hacés respecto de argumentos que desacreditan el talento de las mujeres en la música?, ¿por qué tienen vigencia esas posiciones por parte de programadores, jurados y productores, especialmente? 

CMG: Son argumentos falaces que atrasan. La prueba está que en los cuerpos estables -filarmónica, sinfónica- hay más equidad en el número de ejecutantes, es decir, en esos lugares se entra por concurso y a la mujer cuando la dejas demostrar sus saberes, su talento, lo hace. El viejo halago de “¿sos buena eh? ¡Tocas como un hombre!”, ya da risa. Las mujeres no tienen por qué tocar como hombres. Los criterios por los cuales se eligen a los artistas en los festivales no tienen que ver en nada con la calidad artística. Las músicas que  integramos la mesa Por Más Músicas Mujeres En Vivo no caeremos jamás en la tentación de nombrar a los músicos sin ningún talento para la música o la lírica que llenan de a cientos los escenarios argentinos. Todes tenemos derecho a expresarnos. Y a trabajar.

 Claro, porque se trata de eso también, de una posición en tanto trabajadoras…

CMG: Esto es un reclamo laboral. Tenemos que poder salir de este círculo negativo en el que se nos pide a las mujeres ganar los espacios a base de talento, que existe y mucho, pero que al mismo tiempo no podemos mostrar en ningún lado. Los números de la industria musical lo muestran claramente: la influencia y el éxito de las mujeres en la música es cada vez mayor.

 Si…, y esto les hace ruido a productores y programadores…

CMG: Solo están en contra algunos productores perezosos, que se olvidaron cómo buscar y descubrir a les artistes de los que después vivirán, los que como decimos nosotras, sufren de miopía, porque no las vieron venir a las mujeres de lejos y también de presbicia, porque tampoco las ven ahora que tienen sus propuestas musicales demoledoras frente a la nariz.

Fuente Andrea Álvarez

 ¿Hasta cuándo será necesario responder que la discusión no es con los músicos varones?, sin embargo, ¿cómo pararse, qué transformaciones supone una ley de cupo femenino en las relaciones creativas y laborales con ellos?, muchos músicos son productores, por ejemplo. Estoy pensando en el dato que argumenta el proyecto de Ley y que no es menor: “Por otro lado, hay que destacar que el hecho de que los productores o curadores de los festivales en su gran mayoría sean hombres, influye notoriamente -por el mismo sesgo cultural del varón- en la falta de oportunidades que tienen las mujeres para transmitir la visión femenina del mundo desde los escenarios.”

CMG: Nosotras no nos cansamos de repetirlo: esto no es una pelea entre trabajadorxs de las culturas, entre músiques. Hay muchos músicos productores y ahora también habrá muchas músicas productoras. A las relaciones creativas las va a favorecer, ya que si una banda mixta tiene espacio por la norma del cupo, más de uno buscará incorporar mujeres en sus formaciones. Pero eso sí, necesitamos urgentemente una ley de jurados. Mientras los jurados y cuerpos curatoriales de concursos, festivales, subsidios y premios sigan siendo de varones, el techo de cristal no se romperá. Este año hubo una muy buena iniciativa por parte de Cecilia Sívori de CAPIF (Cámara Argentina de Productores de Fonogramas y Videogramas) para alcanzar la paridad en los votantes a los Premios Gardel y se convocaron a cientos de músicas a votar. Tenemos que lograr el  50% y 50% en todos los jurados. Iremos por eso también.

 ¿Cuánto ha influido en la organización colectiva en tanto Músicas la irrupción del feminismo a partir del #NiUnaMenos de 2015?

 CMG: Creo que la lucha por la Ley de IVE (Interrupción Voluntaria del Embarazo) atravesó de tal manera a cada mujer que ya ninguna dudó de lo que se puede lograr estando juntas. Con respecto a la irrupción del feminismo, siempre trato de que las músicas que hermosamente se organizan día a día sepan que nada comienza cuando uno llega ni se termina cuando uno se va. Hay en este país muchas luchadoras de años desde el feminismo e incluso muchas músicas que ya hablaban de estos temas hace décadas. Es bueno leer y escuchar a las feministas que nos precedieron para entender los procesos históricos y sumarle ahora la fuerza de la comprensión total, la sororidad, la inclusión de todes.

Fuente Andrea Álvarez

 ¿Cómo pararse frente a las denuncias de acoso, abuso y violación, de mujeres muy jóvenes la mayoría, hacia cantantes y músicos de la industria musical? Más allá de no asumir una posición punitivista, ¿notás algún cambio, pasa esto también con compañeras música colegas o es un escenario que se da entre fan/ídolo? 

CMG: Las denuncias deben ser tratadas en la justicia. Los medios no son la justicia. Estamos ante un verdadero cambio de paradigma. Nada de lo que teníamos  naturalizado ayer, hoy podríamos verlo sin condenarlo y repudiarlo.  En la relación ídolo–fan  una cosa es tratar de conocer un artista, otra tener intimidad con él, y otra de qué manera y con qué resultado se llega a esa intimidad. Si soy mayor es una cosa, si soy menor otra muy distinta. Si fue respetada mi voluntad en cada momento o fui abusada. No escuché de denuncias entre colegas, desconozco si existen o no.

 Sobre la aplicación de la Ley una vez promulgada, ¿sería entonces el INAMU quien se encargue?, ¿a quien habrá que informar sobre el cumplimiento de la Ley?, ¿tendrá que crearse algún organismo auditor de festivales y otros encuentros?

CMG: El INAMU será órgano de aplicación de la ley, esto quiere decir que deberá fiscalizar que se cumpla controlando la grilla de los festivales y la conformación de las agrupaciones musicales. El INAMU es un organismo de músicxs para músicxs. Y tiene que  informar sus acciones de gestión anualmente a una asamblea federal. Todxs estamos de acuerdo en que esta desigualdad debe cambiar así que descontamos que lo hará correctamente.

 En el artículo 8 punto “e” del proyecto de Ley se menciona a los medios de comunicación como herramientas para promover y dar a conocer los derechos de la Ley, ¿qué rol juegan los medios de comunicación en un panorama donde no son los actores fundamentales para la circulación de la música? me refiero, hoy la música circula por redes sociales, canales virtuales de difusión, sobre todo la música independiente, under, etc… 

CMG: El artículo al que haces mención se refiere a los minutos diarios que el INAMU tiene por la ley nacional de la música 26.801 para dar a conocer sus acciones. Nosotras pensamos en que sería bueno crear un reconocimiento para los festivales que cumplan con el cupo y entonces la TV pública y la radio nacional serán los canales de difusión que utilizará el INAMU para dar a conocer esas  acciones que deriven de la ley de cupo.

Ahora, si te referís al papel que juegan los medios en general, los que se oponen a nuestro proyecto nos dicen que los canales naturales de difusión para la música de las mujeres son las radios y la tv, pero todes sabemos que en este gobierno no se cumple con el artículo 65 de la Ley de medios, que establecía la obligatoriedad de pasar 30% de música nacional en las radios y de ese 30% la mitad debía ser independiente. Ese artículo no se está fiscalizando. La difusión radial de la música en nuestro país sigue siendo mayormente paga por las multinacionales para sus propios artistas. Si para la música independiente es casi imposible sonar en radio ¡cuánto más lo es para las mujeres!

 “El mismo estudio revela que el principal festival del género Rock de Argentina es el más bajo en presencia femenina con tan solo 2,6% de bandas lideradas por mujeres”, este dato que arroja el estudio de Auska Ovando en Chile es tremendo, ¿cuáles fueron los datos que más te asombraron cuando empezaste a organizarte en torno al proyecto de Ley?

CMG: Ese dato de la Ruidosa corresponde justamente al Cosquín Rock. Nosotras nunca señalamos con nombre y apellido a los festivales con baja presencia de mujeres. Nos interesó siempre cambiar las cosas, raya y para adelante. Darles la posibilidad a los productores de comprender y cambiar las cosas. Pero luego vinieron las infortunadas declaraciones de Palazzo[4]. Lo del rock es paradójico porque nació en los ‘60 contracultural, transgresor, contestatario, como dice Lili Vitale: para cambiar paradigmas. Y hoy algunos de esos rockers son conservadores, machistas, misóginos y sobre todo anticuados. Por supuesto no son los pibes músicos más chicos, ellos están fuera de esa naftalina.

Ph. Agus Luna Castro

 La última, ¿cómo sigue la campaña, qué expectativas tenés respecto de la promulgación de la Ley?

CMG: La ley cuenta con el acompañamiento de 18 senadorxs de 7 bloques distintos. Es importante destacar que el proyecto se lo llevamos a la senadora por Mendoza, Fernández Sagasti, y ella, con sororidad, no lo presentó a la Banca de la Mujer como un proyecto propio o del FPV sino como el proyecto de la colectiva de músicas, por eso tiene tantas adhesiones de senadorxs. Estamos a la espera de su tratamiento en la Comisión de Educación y Cultura. Tenemos mucha expectativa y esperanza por estos días en las senadoras y senadores. Creo que lo vamos a lograr.

 

Fuentes: 

[1] Mercedes Liska “Cupo femenino de música en vivo: honestidad brutal”, Cosecha Roja, publicado el 14/11/2018 http://cosecharoja.org/cupo-femenino-de-musica-en-vivo-honestidad-brutal/ Última consulta 15/04/2019

[2] El equipo de Somos Ruidosa realizó dos estudios: en su primer estudio analizaron veinticinco festivales en 2016 y diecisiete en 2017 en América Latina. El relevamiento demostró que el porcentaje de números artísticos de mujeres (solitas o bandas exclusivamente formadas por mujeres) correspondía sólo a un 9,5% del total, aumentando a  22,5%, considerando bandas mixtas. Este análisis confirmó un primer diagnóstico: la poca presencia de mujeres, lesbianas, travestis y trans en la industria musical. http://somosruidosa.com/lee/cuantas-mujeres-participaron-en-premios-latinoamericanos-de-musica-en-2017/ Luego, ampliaron el estudio hasta la primera mitad de 2018 en Argentina, México, Chile y Colombia. Las conclusiones fueron todavía más desalentadoras: Argentina lidera el ranking de los festivales con menor participación exclusivamente femenina. Esta ampliación fue publicada en: http://somosruidosa.com/lee/brecha-de-genero-america-latina/ Última consulta 15/04/2019.

[3] Lara Bertolini, activista travesti, consiguió en marzo de 2019, que en un fallo histórico de la jueza nacional en lo civil Myriam Cataldi, se le reconozca en su DNI la categoría no binaria de “femenidad travesti”. http://agenciapresentes.org/2019/03/01/por-primera-vez-un-documento-de-identidad-dira-femeinidad-travesti/ Última consulta 15/04/2019

[4] José Palazzo, principal productor y programador de Cosquín Rock, en una entrevista del 09/02/2019, para el medio Los Andes, cuando se le preguntó por el proyecto de Ley de Cupo, expresó: “Lo que planteo es que si yo tuviera que poner el 30%, tal vez no lo podría llenar con artistas talentosas y tendría que llenarlo por cumplir ese cupo. Esas artistas no estarían a la altura del festival y tendría que dejar afuera otro tipo de talentos.” https://losandes.com.ar/article/view?slug=jose-palazzo-la-reinvencion-del-alma-mater-del-cosquin-rock Última consulta 15/04/2019

Entrevista publicada en el libro “Feminismos Insurgentes”, Ed. Milena Caserola, 2019.

Premios Gardel 2019: prender el fuego de la libertad

Como todos los años, se realizó una nueva entrega de los Premios Gardel, esta vez en la ciudad de Mendoza. La ceremonia, organizada por CAPIF (Cámara Argentina de Productores e Industriales de Fonogramas), distingue, según declara la web de la organización, “a lo más destacado de la música nacional, premiando el talento de los artistas argentinos en diversos géneros y categorías”. ¿Qué fue “lo más destacado” del 2018 según los Gardel? ¿Qué panorama nos muestra de la industria musical argentina? Y sobre todo, ¿qué refleja de las relaciones de poder en la industria?

Read More

#Crónica Festival GRL PWR Rosario: la revolución está en marcha

El viernes 19 de abril tuvo lugar la primera edición rosarina del Festival GRL PWR. Se trata de un evento dedicado a recordarle a quienes haga falta (ejem Palazzo ejem) que el problema no es que no exista talento femenino o disidente, sino que no haya productores dispuestes a generar los espacios para mostrarlo y celebrarlo. Corriendo La Voz te trae la crónica de un festival que, con un line up que incluyó artistas rosarinas, nacionales e internacionales, les demostró a todes que la música no es sólo cuestión de hombres y que las mujeres y las disidencias tenemos mucho para decir.

Read More

#Playlist Musicalizando el #8M: las mujeres paramos el mundo

El 8 de marzo se conmemora el Día Internacional de la Mujer Trabajadora, siguiendo la tradición de las mujeres socialistas que desde 1909 pelearon por la igualdad de condiciones  políticas, civiles y laborales entre hombres y mujeres. Aunque durante años, el Día de la Mujer funcionó como un “festejo” comercial, en el que se recibían bombones, flores o regalos, la lucha feminista y el movimiento de mujeres se apropió nuevamente del 8 de marzo, convirtiéndolo en lo que originalmente fue: un día de lucha y reivindicación.

Desde 2017, cada 8M tiene lugar un Paro Internacional de Mujeres, Lesbianas, Trans, Travestis e Identidades No Binarias que busca, a través de un paro activo, movilizaciones y eventos internacionales, poner sobre la mesa lo que significa vivir en este mundo patriarcal que nos expone a la violencia, la discriminación e incluso a la muerte. Por eso, este viernes 8 de marzo de 2019 las mujeres, lesbianas, trans, travestis y no binaries paramos y salimos a las calles y ¿qué mejor banda sonora para acompañar la jornada que esas canciones que encarnan nuestra lucha, poniéndole letra y música? Este 8M subile el volumen a esta playlist y decí: si nuestras vidas no valen, produzcan sin nosotres

  • ¿O no? – Marilina Bertoldi 

No podía empezar la playlist de otra manera que no sea con esta canción de una de las músicas más imprescindibles de nuestro rock nacional. Ganadora de la categoría de Mejor Disco Argentino del año del Suplemento NO de Página 12, Marilina no tiene miedo de decir lo que hay que decir ni de decir orgullosamente que “este año ganó una lesbiana”. Esta canción encarna precisamente ese espíritu de lucha y le pone voz: “quiero avisarles algo/estaba enojada y ahora estoy preparada.” Para salir a marchar con la frente bien alta. 

  • Autodefensa – Las Ex

Si te gusta el punk y sos feminista, no podés dejar de escuchar a la banda mendocina, Las ex. Autodefensa es su último single y el adelanto del disco homónimo que verá la luz próximamente a través de Goza Records. La canción refleja la actitud de libertad pero también de hartazgo que vivimos muches. Sabemos que queremos andar tranquiles por la calle y no vamos a dejar que nos frenen: “y si me tocás/te mato”, como dicen las chicas. 

  • Smile More – Deap Vally

Este dúo de chicas norteamericanas, que fueron soporte de bandas como Garbage y Blondie, nos regalaron esta maravilla llamada Smile More, que pertenece a su último disco de estudio, Femejism. El título de canción recupera el comentario, que la mayoría de las mujeres ha escuchado más de una vez, de que “deberíamos sonreír más” y lo transforma en un potente himno a esta cuarta ola del feminismo, reinvidicando la libertad de vivir nuestras vidas como queramos sin tener que pedir perdón ni permiso: “no quiero ser un reflejo/estoy tan aburrida de este rechazo/no quiero ser un reflejo/no necesito que me dirijas”.

  • Voy – Femigangsta 

Nacida al calor de la lucha por la legalización del aborto, esta canción de Femigangsta refleja la multiplicidad que compone la lucha feminista: “feminismo es libertad, revolución, es ser conscientes/Ya no nos callamos más, viva la voz y alta la frente”. Al fraseo contudente y pegadizo de la cantante, se le suma, como broche de oro, un fragmento de la intervención de Ofelia Fernández durante el debate en el Congreso. 

  • Furiosa – BIFE feat. Reptilian Commander

Este power dúo que desafía los límites musicales y de género no podía faltar en esta lista. Furiosa es una canción bien #NiUnaMenos, que refleja la desesperación, el miedo y la incertidumbre que genera la violencia machista pero también el calor, la protección y la fuerza imparable de la furia feminista, que transforma el dolor en una lucha colectiva: “Y ahora estoy acá furiosa/bailando cumbia con las pibas/no me olvido de nada/no me olvido de vos, no”.

  • Antipatriarca – Ana Tijoux

El clásico de la artista francesa, bautizada latinoamericana no pierde potencia sino que en este contexto, adquiere aún más fuerza. La canción es, al mismo tiempo, una defensa frente a la violencia patriarcal pero también un grito de fuerza y celebración de nuestros derechos y nuestras luchas: “No sumisa ni obediente/mujer fuerte insurgente/independiente y valiente/romper las cadenas de lo indiferente”.

  • Nameless, Faceless – Courtney Barnett

La artista australiana Courtney Barnett estuvo hace unos días en nuestro país y no perdió oportunidad de colgar el pañuelo verde a su micrófono. No es casual: tanto su obra musical como su tarea al frente de la disquera Milk! Records, compartida con su compañera Jen Cloher, reflejaron siempre su defensa y compromiso con la lucha de las mujeres. En esta canción, que forma parte de su último disco, Tell Me How You Really Feel, les habla directamente a todos los hombres que se sienten amenazados por el movimiento feminista y les dice verdades como esta: “Quiero caminar por el parque de noche/los hombres tienen miedo que las mujeres se les rían/quiero caminar por el parque de noche/las mujeres tienen miedo que los hombres las maten”.

  • Que no, que no – Las Taradas

Una de las cosas que el feminismo dejo claras es que el amor romántico no va más. No queremos seguir atadas por estereotipos y relaciones que idealizan vinculos tóxicos y que limitan nuestras libertades. Queremos una revolución del goce, como diría Luciana Peker y esta canción de Las Taradas lo refleja perfectamente: “Si tú me pides sinceridad/Debo con pena contestarte Que no, no, no, no, no/Estoy feliz de mi libertad/Quiero placer para mañana”.

  • Rebel Girl – Bikini Kill

Y para cerrar la playlist, el himno. Bikini Kill fue la banda que le abrió las puertas de la música a miles de mujeres y esta canción es el ícono de la mujer empoderada, que ya no le tiene miedo a su deseo y a sus ganas de cambiar las cosas. Inundaremos las calles de lucha porque sabemos, como Bikini Kill lo dice, que la revolución será feminista o no será: “cuando ella habla, escucho la revolución/en sus caderas, hay revolución/cuando ella camina, la revolución está llegando/en sus besos, siento la revolución”.

 

Los Espíritus y otro caso de abuso: Se va cayendo la cultura patriarcal y machista en el rock

A raíz de las denuncias de abuso a Maxi Prietto y su posterior desvinculación de Los Espíritus, se vuelve a abrir el debate sobre cuál es la postura a tomar por los diferentes actores de esta triste realidad. ¿La banda acaso no sabía de estos comportamientos? ¿Realmente hay sinceridad en las medidas tomadas o es simplemente una manera de no quedar pegados mediáticamente con la acusación? ¿El público es capaz de bajar del pedestal a su ídolo y entender lo grave de la situación?  Muchas aristas para una situación que cada vez se visibiliza más seguido en el ámbito del rock nacional. Read More

Ley de Cupo Femenino en festivales: acá estamos, hagan lugar

El 9 y 10 de febrero tuvo lugar una nueva edición de uno de los festivales más convocantes de la industria musical argentina y latinoamericana: el Cosquín Rock. Días antes, su organizador, José Palazzo brindó una entrevista a Martín Castillo del diario Los Andes, en la que dejó entrever su opinión acerca de la ley de cupo femenino en festivales: “lo que planteo es que si yo tuviera que poner el 30%, tal vez no lo podría llenar con artistas talentosas y tendría que llenarlo por cumplir ese cupo. Esas artistas no estarían a la altura del festival y tendría que dejar afuera otro tipo de talentos. Lo único que considero es que la ley tiene que reforzar que la mujer tenga más posibilidades, porque el rock nuestro es muy joven todavía y desgraciadamente la mujer ha tenido un papel distinto”.

En las palabras de Palazzo resaltan dos ideas que sería productivo analizar. La primera es la relación entre las mujeres y el talento. El productor parece estar convencido que no existen artistas mujeres que estén “a la altura del festival”, es decir, que cree que en los aproximadamente 60 años que el rock existe como género, Argentina no produjo ni produce músicas que estén al nivel de sus pares varones. Frente a esto, una podría preguntarse: ¿cuál es el criterio con el que se mide ese talento? ¿Es el talento algo medible, algo que todes podemos distinguir fácilmente? ¿Es algo de sentido común? ¿O es la idea de talento una forma eufemística de nombrar al prejuicio patriarcal o a la incapacidad de ver que lo que entendemos por “rock argentino” o “talento” son construcciones sociales que tienen género, orientación sexual y raza?

No es casual que este año haya sido la primera vez en 30 años, que la ganadora de la categoría de mejor disco del año argentino de la encuesta que realiza el Suplemento NO De Página 12 haya sido una mujer, Marilina Bertoldi. Ella lo dijo en su descargo: es una encuesta donde se vota entre pares, sin presiones de productoras o disqueras y durante 30 años los hombres se votaron entre ellos porque no ven a las mujeres como iguales, de la misma manera que Palazzo no cree que pueda conseguir artistas talentosas para su festival. “Hasta ahora, la historia del rock argentino es la historia del hombre en el rock argentino” dijo Marilina, exponiendo lo que tantas artistas replicaron en estos días en las redes a partir de los dichos de Palazzo: nosotras estamos acá, el problema es que ustedes no nos quieren ver.

https://www.youtube.com/watch?v=2Iiz8-63HoY

Pero Marilina está lejos de pretender un lugar pasivo y lo dejó bien en claro: “es el momento en en que nos empezamos a hacer ese lugar.” Y justamente de eso se trata el proyecto de Ley de Cupo Femenino y Acceso de Artistas Mujeres a Eventos Musicales, de darnos el lugar que merecemos, que nos corresponde y que nos siguen quitando. Porque en este punto, es imposible no acordar con Palazzo. Las mujeres han tenido “un papel distinto” en la historia del rock y de la música no sólo argentina sino también internacional. Pero ese rol no tiene nada que ver con una falta de “talento”, de artistas o de producción musical femenina. Se trata de años de exclusión, de discriminación y de violencia hacia aquellas mujeres que han intentado e intentan hacerse un espacio en el mundo de la música.

Basta mirar los line ups de los festivales de rock para darse cuenta de que el acceso a la difusión y los escenarios es restringido para las mujeres y artistas disidentes. Dentro de la grilla del Cosquín Rock, sólo formaron parte de los escenarios principales Miss Bolivia y Eruca Sativa. Es importante notar que la banda encabezada por Lula Bertoldi, utilizó su tiempo arriba de las tablas para sumar a más mujeres, como la Bruja Salguero, Sonia Álvarez y Kris Analiz. Otro tanto se repite en el caso de Rock en Baradero, que incluye menos de media docena de artistas mujeres o de bandas integradas por al menos una mujer.

Lejos de ser un problema único del rock argentino, la falta de representación de las mujeres en la música es un síntoma de una estructura patriarcal presente en otros países de Latinoamérica. El equipo de Ruidosa, un medio chileno dedicado a la difusión de artistas mujeres y disidentes, realizó por segunda vez un análisis de los principales festivales de Argentina, Chile, Colombia y México para medir la brecha de género en la industria musical y los números son contundentes: en ningún caso, la presencia femenina supera el 24% y este número se obtiene si se tiene en cuenta las banda mixtas, es decir, aquellas que cuentan con al menos una mujer en su conformación; si nos limitamos a las artistas solistas o grupos compuestos sólo por mujeres, el número desciende al 10%. Y falta un dato más, particularmente relevante: el país con mayor desigualdad es Argentina. Sabiendo esto, es negligencia no ver la urgencia de una Ley de Cupo que busca llevar ese porcentaje a un 30% (que queda humilde y benévolo si pensamos que las mujeres somos más del 50% de la población mundial).

¿Qué podemos hacer ahora que sabemos cómo son las cosas? En primer lugar, cambiar la manera en que elegimos, apoyamos y difundimos la música que escuchamos. Uno de los mayores argumentos que se leen por las redes en contra del cupo es la falta de convocatoria de las artistas mujeres. Basta mirar a músicas como Marilina Bertoldi, Sara Hebe o Miss Bolivia para saber que no es siempre así pero también hay que admitir que es necesario replantearnos dónde elegimos poner nuestra atención y nuestro dinero y empezar a asumir un rol más activo y, sobre todo, más crítico con nuestras elecciones musicales. Desde buscar un equilibrio de género en nuestra biblioteca musical hasta exigir que los festivales realmente se hagan eco de este reclamo y dejar de bancar a gente como Palazzo que parecen olvidarse que hay una revolución feminista en marcha y que ya no es posible mirar nuestro contexto, nuestras experiencias y nuestra cultura con los ojos del pasado.

Pero, por otro lado, es vital que los medios dedicados a la música asumamos la responsabilidad no sólo de dar voz a la lucha de las músicas argentinas por la igualdad de oportunidades sino también de generar contenido que refleje la diversidad que conforma nuestra escena musical. Las mujeres y las disidencias estuvieron siempre creando, innovando y marcando el camino para lxs que vienen y vendrán. Tendremos que revisionar la idea de que sólo hay “padres” de nuestra música y reivindicar a las pioneras como Mercedes Sosa, Gabriela Epumer, Fabiana Cantilo y tantas otras que forman parte de la historia de nuestra música, mal que le pese a los Palazzos y a los Calamaros.

Y, sobre todo, tenemos que difundir, reseñar y escuchar a las que están creando acá y ahora, a las que están empujando día a día los límites musicales, de género, de raza, de identidad sexual. Se lo debemos a ellas, a las que vinieron antes y a todas las nenas que pasan por una tienda de música y sienten que un instrumento no tiene nada que hacer en sus manos. Merecemos crear, merecemos jugar y merecemos soñar. Los escenarios fueron, son y serán nuestros. ¡Hagan lugar! 

Conocé cómo fue el primer ‘Campamento de Rock’ para niñas y adolescentes

Hace unas semanas se llevó adelante el primer Campamento de Rock para niñas y adolescentes del país, iniciativa impulsada por Las Chicas Amplificadas. Conocé todo sobre la iniciativa y la experiencia en esta nota y entrevista.

Read More

INSIDE TANGO: feminismo y elegancia

¿Quién dijo que un show de tango en plena calle Corrientes no puede llevar un nombre en inglés? Inside Tango, el nuevo espectáculo de Leonardo Cuello, pone esa pregunta en el centro de la escena y demuestra que es posible combinar perfectamente el tango turístico con una sensibilidad profunda y con una estética que narra historias más allá de las melodías tangueras y los pies veloces que tanto atraen a los extranjeros.

Read More

#BIFE Una lucha encarnizada contra los prejuicios

BIFE se define como un power dúo, definición a la que hacen honor no sólo a la fuerza que esgrimen sus melodías sino al poder abrumante de sus letras, sus constantes denuncias, su manera de copar el panorama de una música hegemonizada y convertirla en algo para todes. Read More

Scroll to top