Blas Martin

#Cronica Florencia Ruiz – Mono Fontana: hacedores de mundos en Borges

El dúo conformado por Florencia Ruiz y Mono Fontana se presentó en la trasnoche del sábado en el bar Borges, cerrando la gira de despedida de su disco Parte, y antes de volcarse a la grabación de un nuevo trabajo en conjunto. Corriendo La Voz se hizo presente en lo que fue un concierto íntimo, con momentos inolvidables. Te invitamos a revivirlo.

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#Discos ¿Qué hay de nuevo, nuevo?

La escena del indie local puede acumular tantas adhesiones como críticas o parodias por parte de diversos públicos. Algo que no podemos discutir es que se trata de un género muy rico en producción musical y artística, con trabajos discográficos muy cuidados tanto en lo que respecta a grabación o mezcla (algo que indica un crecimiento notable en el sector), como en las ediciones físicas en CD o vinilos. Repasamos en estas líneas lo nuevo de Las Ligas Menores, y los adelantos de lo que se viene para Julio y Agosto y el dúo Prietto – Poli.

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#Entrevista Tarja Turunen: de la música académica al heavy metal sin escalas

¿Cómo vincular una cantante lírica en Finlandia con el público metalero de Argentina? Con un nombre: Tarja Turunen. La soprano, compositora y cantautora pasó por Buenos Aires, su segundo hogar, para presentar un concierto de música académica junto con otras voces invitadas. Corriendo La Voz accedió a entrevistar a la cantante en el marco de su gira Noche Escandinava III.

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Dúo Marchetti-Varela: “Hay una redefinición de la manera de producir que define estéticamente la escena”

El dúo recibió a Corriendo La Voz en la intimidad del hogar de Rafael Varela, centro de operaciones musicales y creativas. Contra los molinos de viento del coordinar horarios y con dosis justas de humor, estos Tangócratas ejecutan su propia versión del Tango Siglo XXI. En esta entrevista, discurren sobre la escena actual del tango, los cruces con el rock, la camaradería y lo que vendrá. 

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#Entrevista Elbi Olalla, de Altertango: “el género está súper vivo, pero está en los bordes”

Hace tiempo que el tango dejó de ser lo que representan los souvenires y las postales que los turistas se llevan de La Boca y San Telmo. Los últimos 20 años dieron vida a un movimiento artístico que se propuso actualizar el género, no como quien se aggiorna a las tendencias de la época, sino en el sentido más natural de quien habla un lenguaje: desde los cuerpos de sus ejecutantes, desde los territorios que habitan, y en diálogo con el entorno en que sucede, desoyendo los mandatos del género. En las primeras horas de ese renacer del dos por cuatro, y “previo a la explosión de información que significó el YouTube”, nació Altertango, agrupación insigne del denominado Tango Siglo XXI. Desde Mendoza, Elbi Olalla, cofundadora y pianista del grupo, dialogó con Corriendo La Voz en la víspera de lo que será el lanzamiento y la presentación de Sie7e, su nuevo trabajo discográfico. Read More

Rock, blues y boleros: Maxi Prietto cuarteto y una noche con amigos en el Xirgu

  1. Viejos amigos y compañeros de ruta en el under porteño-platense, Maxi Prietto y Natalia “Poli” Politano compartieron momentos en el concierto que Prietto brindó en el Teatro Margarita Xirgu, en el barrio porteño de San Telmo. Además, el ‘frontman’ de Los Espiritus desplegó parte de su trabajo con su formación en cuarteto y fragmentos de su repertorio solista, mostrando una versión musicalmente madura y potente de lo que conocimos como indie. Read More

Punk, feminismo y disidencia: de las Pussy Riot a la escena local

Desde su nacimiento y difusión en las décadas de los 70 y 80s, el punk se alzó como portavoz del descontento social. No sólo con críticas al sistema económico y la clase política, sino volviendo la mirada a la propia industria discográfica. En sus facetas más subterráneas, el grado y el contenido de las críticas siempre fue más radical que lo que el mainstream aprendió a capitalizar. Allí aparecieron, antes que en otras expresiones culturales masivas, los tópicos del feminismo y voces disidentes de quienes optaron por hacerlo ellas y ellos mismos (DYI). En las siguientes líneas aportaremos un pantallazo global sobre alguna de sus expresiones.

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Mono Fontana, Yoshitake Expe y un supergrupo de música en tiempo real

A las nueve en punto, la prueba de sonido había terminado. Un hombre delgado y con el cabello lacio cayendo largo a los costados, permanece en el escenario con la sala vacía repitiendo mantras con su guitarra. Un cronista se acerca y saluda amablemente. El oriental responde con un saludo cordial. “Yoshitake” dice, y sonríe mientras extiende su mano para el suave apretón protocolar.

El guitarrista japonés Yoshitake Expe se encuentra cerrando una larga serie de conciertos que lo hizo girar por países de Latinoamérica y varias provincias argentinas llevando su proyecto de música experimental que lo tiene como referente de la escena nipona. La fecha en El Emergente de Almagro no iba a ser simplemente una más de esa gira: el cartel promocional acumulaba una serie de apellidos que incluía músicos de larga trayectoria y reconocimiento: ahí brillaba el nombre de Juan Carlos “Mono” Fontana, uno de los tecladistas que acompañó a Luis Alberto Spinetta tanto en Spinetta Jade como en trabajos solistas. Aparecían también en cartel Sergio Verdinelli y Fernando Samalea, el primero parte de la última banda de Spinetta, el segundo integrante estable de los músicos que acompañan a  Charly García. Hay historia ahí, y hay largo recorrido en otros nombres célebres si rastreamos los itinerarios de César Franov o Fernando Kabusacki. Este último, responsable del contacto Buenos Aires – Osaka, cuna del japonés Yoshitake. Todo estaba dado para que la noche del 24, con piernas cansadas de marchar horas antes, no sea una noche más.

El concierto arrancó con un set de Yoshitake Expe. Sentado en un pequeño sillón, encorvado sobre sus guitarras y sus pedales, Yoshi desplegó tramas sonoras que transportaban a las almas fuera del lugar. Ese era el efecto innegable del ideario musical del japonés: su “guitarra espacial”, que combina cuerdas con looperas, efectos y samplers, produce capas y capas de sonidos que se suman y forman paisajes que mezclan lo electrónico con lo tradicional de lo que conocemos de la música oriental. Yoshitake graba un loop, desconecta su guitarra eléctrica y conecta la acústica; se encorva aún más y corrige el seteo de uno de sus pedales, estira su pié hacia un lado y comienza a marcar el paso con un bombo sampleado, minutos después vuelve a cambiar de guitarra. Pasó casi una hora y Yoshitake apenas dejó unos segundos de silencio para el aplauso contenido del público, envuelto también en su propio trance, la mayoría sentados en el piso, como si algo faltara para generar el vuelo intimista. Llegando al fin de su solo set, cuando sonaban algunas armonías que en pleno vuelo remitían los colchones de Sujatovich al inicio de Alma de Diamante (para agregar más spinettismo a todo aquello), nadie hubiera creído que habían pasado 50 minutos desde que el oriundo de Osaka activó la magia de la noche del Emergente.

Lo siguiente fue otro tipo de viaje. “Mono” Fontana, que además de sus colaboraciones con el Flaco (finalizadas por el temor del Mono a los aviones), viene de grabar un disco en dúo con Florencia Ruiz (Parte, 2016), se acomodó en el lado opuesto al que había ocupado Yoshitake. Escuchar al Mono eriza la piel y transporta: los tiempos de Jade, que explotan en las sensibilidades que se formaron al calor de esas teclas, a remembranzas del hogar, de algún momento en que nos sentimos bien y que por entenderlo lejano ahora nos trae un poco de melancolía. El clima se interrumpió apenas por una falla técnica (que se repetiría bruscamente algunas ocasiones más), pero el Mono, inmutable, se despachó con un set corto, pero inolvidable. El cierre coronó todo aquello con la voz que llegó del más allá de Luis Alberto, que junto con las teclas de Fontana cerraron esa pieza inédita, sin nombre, pero de una existencia infinita.

“Para que vean la diferencia, el papel que nosotros usamos para secar la milanesa, los orientales lo usan para corroborar que los alimentos no tengan aceite”, sentenció Fontana, como un reconocimiento a Yoshitake y la cultura que trajo entre sus barbas finas y largas. Instantes después, el supergrupo estaba formado para dar rienda suelta a un set de improvisación: no habría hits para corear, sino “música en tiempo real” como gritó desde el público Mene Savasta, otra de gran recorrido en el under, vieja colaboradora y amiga de Marina Fages. El Mono estaba ahora acompañado. Las miradas entre Samalea y Verdinelli se encontraban con frecuencia: a veces parecían espejados, pero al instante cada uno destellaba con autonomía del otro; Samalea, como de costumbre, iba y venía de su spot: ahora de pié, ahora en sentado en el piso, de nuevo parado y al lugar. Las puntas están aseguradas: hacia atrás César Franov dice presente en bajo a un lado de Samalea y en el otro extremo, Kabusacki alternaba las cuerdas con su viejo conocido Yoshitake, que ya había recuperado su lugar sentado en la comodidad de su living de pedales. Entrando y saliendo, la guerrera élfica y responsable de aquella cumbre, Marina Fages, aportando su voz al impro-set, que de a ratos acaricia y luego cachetea con fraseos desgarrados, entre danzas que hacían sacudir sus mechas turquesa.

Hubo historia y actualidad en el escenario del Emergente. No sólo porque encontramos apellidos que resuenan hace más de 30 años en la escena local, y otros que inyectan sangre nueva en el siglo XXI, sino porque hay vigencia y hay voluntad de tender puentes generacionales que generen nuevos movimientos tectónicos en la música. Fontana grabando con Florencia Ruiz y reconociendo a Marina Fages por ser la artífice de la magia de esa noche (en su faceta de productora vía el colectivo de improvisación MARDER); Samalea girando por Latinoamérica en el Mototour que fabricaron con Fages y encontrándose por estos días con Viejas Locas para dar vida a nuevos trabajos. Y la lista se agranda con sólo horadar un poco más en el presente de cada uno de los que conformaron ese ensamble que fue más que la suma de las partes, fue cuerpo único y contundente, prolijidad y vuelo, historia y presente. La ovación final se fundió con la lluvia, que aguardaba agazapada el final del show para dejarse caer sobre las calles de Almagro y el resto de la Capital.

#Música Festival Yolanda en el Matienzo: indie explícito

El ciclo de recitales organizado por el sello independiente Yolanda volvió a entregar un muestreo de lo más potente de su catálogo musical. Un line-up que fue creciendo en intensidad con el paso de las horas y el recambio de artistas. Variedad de sonidos y condimentos en el escenario y un final explosivo en el Club Cultural Matienzo.

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Acorazado Potemkin: artillería pesada en el Caras y Caretas

El trío conformado por Juan Pablo Fernández, Federico Ghazarossian y Luciano Esaín abrió la temporada de conciertos Rebeldes, soñadores y fugitivos en la sala Caras y Caretas de San Telmo. Un recital de larga duración con joyas de toda su carrera, acompañados por invitados y un público que acompañó la intensidad que bajaba del escenario. Read More

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